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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, anunció las medidas disciplinarias tras la fuga de dos reos de alta peligrosidad desde la ex Penitenciaría. Removieron al director regional metropolitano y comenzaron la desvinculación de los tres principales cargos de la cárcel. Los internos escaparon vestidos de gendarmes y fueron descubiertos en Galería 7. Pérez calificó la fuga como sin precedentes en 30 años, señalando colaboración externa. El subsecretario de Justicia negó problemas de infraestructura y destacó la coordinación de los fugitivos. Pérez mencionó las deficiencias históricas de Gendarmería y su gestión en medio de crisis.

El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, anunció las medidas disciplinarias que tomó la institución luego de la fuga de dos reos desde la ex Penitenciaría.

Se trata de la remoción del director regional metropolitano de Gendarmería, el coronel Héctor Labrín.

Además, también se determinó el inicio de la desvinculación de las tres primeras jerarquías de la cárcel, actualmente llamada Centro de Detención Preventiva (CDP) Santiago Sur. Estos son el alcaide, el jefe operativo y jefe de régimen interno de la ex Penitenciaría.

Las salidas de estos cuatro altos cargos se decidieron luego del escape de Tomás González Quezada, alias “Pelao”; y Juan Abdon Flores Valenzuela, alias “indio Juan”. Ambos dejaron el recinto carcelario vistiendo como gendarmes, sin que nadie se percatara de que se trataba de internos.

La fuga de ambos quedó al descubierto la tarde del miércoles, en un conteo realizado en la Galería 7, donde ambos se encontraban recluidos.

Mientras Flores Valenzuela está condenado a presidio perpetuo calificado por el femicidio de su exconviviente, González Quezada debe cumplir 16 años por varios delitos, entre ellos el lanzamiento de bombas molotov.

“Fuga sin precedentes”

Pérez calificó lo ocurrido como “una fuga sin precedentes en los últimos 30 años”, agregando que “contaron con colaboración, cuyo origen habrá que determinar”.

“Resulta altamente preocupante que estemos frente a esta evasión de características inéditas en la historia penitenciaria reciente… Se trata de un hecho gravísimo que nos compromete como institución, pero también nos tiene que hacer reaccionar respecto de cuáles son las acciones que vamos a adoptar de inmediato”, dijo.

Por su parte, el subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, indicó que en esta fuga “no hay un problema ni de infraestructura, ni de personal. La dotación es suficiente para ejercer el control efectivo de la población penal en este lugar”.

“Estuve revisando durante horas el video donde claramente se observa la preparación y los preparativos de estas personas para poder luego evadirse, lo que demuestra un grado de coordinación y preparación que es inaudito. Y luego, también tuve la oportunidad de ver cómo salían por delante de la Penitenciaría”, añadió.

“Siete meses terribles a cargo de Gendarmería”

Luego, el director Pérez apuntó a las deficiencias históricas que tiene la institución verde olivo: “Las carencias estructurales históricas de este servicio público que se combinan con actos de negligencia o de falta de concentración o de ripios procedimentales para que se generen irregularidades”.

“Estas carencias estructurales a las que nos hemos referido en innumerables ocasiones, por la insuficiencia en la atención estatal histórica, tienen que ver con infraestructura, tecnología, falta de recursos humanos, vehículos insuficientes, carencias en cuanto a la atención psicosocial y psiquiátrica de nuestros funcionarios para diagnosticar problemas de salud mental y también el rol importante que cumple la escuela de Gendarmería, lo que es la formación inicial y también formación continua. Ahí están los aspectos estructurales, los ripios históricos que tiene Gendarmería y que dificultan sus labores en el día a día con una población que ha aumentado de forma explosiva”, señaló.

También se refirió a sus siete meses dirigiendo la institución, en medio de una profunda crisis por varios casos mediáticos de liberación errónea de internos, que se coronan con la fuga en la ex Penitenciaría.

“Han sido siete meses, y lo digo con severa autocrítica, pero también lo digo con humildad, han sido siete meses muy desgastantes, muy fuertes. Han sido siete meses terribles a cargo de Gendarmería, sin ser malagradecidos con el Altísimo, que nos da esta oportunidad de ser servidores públicos durante más de 30 años. Pero, le hemos puesto el pecho a las balas, hemos sido honestos ante ustedes”, aseveró.

A continuación, se refirió a las dificultades que ha tenido su labor y las amenazas que han recibido distintos funcionarios de la institución penitenciaria, los que han recibido coronas de flores.

“El bandidaje tampoco puede estar contento por esta arremetida tan fuerte que hemos tenido con carácter y con decisión, a riesgo incluso de transformarnos en blancos de la violencia que se ha producido. Es decir, han habido coronas de flores, todavía no llega la mía, pero hemos estado aquí con los pantalones bien puestos, asumiendo la responsabilidad como hombre, frente al país, frente a nuestras autoridades que han depositado confianza y también frente a los 20.000 funcionarios que están detrás de nosotros”, argumentó.