VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El "Patrón de Penco" y su pareja recibieron penas que suman más de 30 años de cárcel por tráfico de droga y lavado de activos en la región del Bío Bío. El líder de la organización, Camilo Letelier Pincheria, fue condenado a 17 años de prisión, mientras que su pareja recibió 13 años. Otros siete miembros de la banda también fueron sentenciados. El fiscal destacó que la organización criminal fue desarticulada a partir de esta sentencia. Se reveló que el líder financiaba clubes deportivos y humillaba a adictos, además de ejercer justicia por mano propia. La banda tenía alto poder de fuego y amenazaba a quienes no pagaban por drogas.

Penas que suman más de 30 años de cárcel recibió el denominado “Patrón de Penco” y su pareja por los delitos de tráfico de droga y lavado de activos en la región del Bío Bío. En el juicio se reveló el modo de operar del ahora condenado y las humillaciones y vejaciones que sufrían sus víctimas.

A 17 años de cárcel fue condenado Camilo Letelier Pincheria, apodado el “Patrón de Penco”, quien lideraba una organización delictual dedicada a la venta de droga y al lavado de activos en la citada comuna. Su pareja, en tanto, recibió 13 años de presidio por su participación en los mismos delitos.

También se sentenció a otros siete integrantes de la banda con penas que van de los 541 días a los 10 años de cárcel.

El fiscal Patricio Aravena, a cargo de la investigación, destacó que “a partir de la sentencia, hemos logrado desestructurar la organización criminal”.

Financiaba clubes y aportaba a vecinos

El persecutor detalló que en el juicio se acreditó que el imputado financiaba a organizaciones asociadas al fútbol amateur de Penco. En concreto, aportaba dinero para transmisiones de streaming y así poder ver los partidos del campeonato local durante su clandestinidad. Esto porque se mantenía oculto debido a una orden de detención que tenía vigente.

También le aportaba dinero a vecinos que tenían alguna necesidad y ejercía justicia por mano propia respecto a autores de robos a viviendas en el sector de Montahue.

Poder de fuego y humillación a adictos

El fiscal informó que la organización que lideraba Letelier tenía alto poder de fuego y realizaba amenazas a quienes no efectuaban los pagos por la compra de sustancias ilícitas.

Entre las pruebas expuestas en el juicio estaba el propio celular del líder, que tenía registros donde aplicaban violencia y humillaban a terceros. “Respecto de aquellas personas que compraban droga en pequeñas cantidades y no le cumplían o desobedecían alguna instrucción, tenía la costumbre de raparles el cabello para que quedaran marcados por un tiempo”, relató.

Esa era una de las acciones que aplicaba para demostrar su control territorial.

El esquema que mantenía la organización, dijo el Ministerio Público, hace un símil con otros traficantes como Pablo Escobar, manteniendo una soberanía en el territorio a punta de dinero y temor.