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Jueves 04 octubre de 2018 | Publicado a las 13:46 · Actualizado a las 07:16
Nuevas denuncias golpean a la Iglesia: proh√≠ben ejercicio p√ļblico a sacerdote de regi√≥n de Valpara√≠so
Publicado por: Nicol√°s Parra
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El Obispado de Valpara√≠so anunci√≥ la prohibici√≥n del ejercicio p√ļblico del ministerio sacerdotal de Mauro Ojeda, uno de los p√°rrocos de Casablanca, regi√≥n de Valpara√≠so, luego de que se conocieran dos nuevas denuncias en su contra.

“Con fecha 3 de octubre, se inici√≥ una investigaci√≥n previa contra el sacerdote Mauro Ojeda Videla tras haberse recibido dos denuncias por presuntos actos de connotaci√≥n sexual a menores que habr√≠an ocurrido los a√Īos 1990 y 1992″, detallaron desde la Iglesia Cat√≥lica.

Y a√Īadieron: “Este Obispado ya hab√≠a estudiado dos causas en a√Īos anteriores contra el sacerdote Mauro Ojeda teniendo como resultado la inocencia tanto en los Tribunales de la Iglesia como del Estado”.

En tanto, uno de los denunciantes de Ojeda y exseminarista, Sebasti√°n del R√≠o, indic√≥ respecto de la investigaci√≥n que “todos esperamos que se compruebe una vez m√°s que es un tremendo abusador, es un criminal por donde se le mire“.

BioBioChile intent√≥ en reiteradas ocasiones comunicarse con el Obispado de Valpara√≠so y el administrador apost√≥lico de la di√≥cesis porte√Īa, Pedro Ossand√≥n, para conocer el tiempo que tomar√° la investigaci√≥n y el detalle de las denuncias, pero no hubo respuestas.

La denuncia de Del Río

En 14 páginas dirigidas al entonces papa, Benedicto XVI, Sebastián del Río Castro denunció en 2011 a Ojeda por acoso sexual. En aquella ocasión, el exseminarista envió una carta directamente al Vaticano para contar su experiencia mientras realizaba sus estudios sacerdotales en 2004, donde reveló también cómo se vio obligado a salir del seminario en agosto de 2007 porque no se le ordenó como diácono.

En concreto, al ser consultado por la acusaci√≥n presentada, del R√≠o explic√≥ hoy jueves que “√©l me pidi√≥ que le hiciera masajes, que le sacara los zapatos, que le sacara la ropa, que estuviera m√°s tiempo con √©l, que le gustaba estar conmigo“.

En la historia también involucró a otros tres autoridades eclesiásticas, a quienes acusa de tener antecedentes de su caso, pero no hacer nada por investigar las supuestas irregularidades. Se trata del exobispo de Valparaíso, Gonzalo Duarte, el titular auxiliar de la misma diócesis y el secretario de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, Santiago Silva, y el obispo emérito de Rancagua, Javier Prado.

Incluso va m√°s all√°, puesto el texto enviado a Roma -que recogi√≥ Ciper Chile en aquel entonces- incluye que “en el mes de noviembre de 2004 el propio monse√Īor Silva me declar√≥: ‘El padre Mauro tiene problemas afectivos que han desembocado en tu persona’. Yo no entend√≠ a qu√© se refer√≠a, por lo que le ped√≠ me explicara: ‘Mauro, al parecer, se ha enamorado de ti y, por lo tanto, t√ļ debes enfrentarlo’.

“Claramente la figura o el rol de los obispos Duarte y Silva es de encubridores y no s√≥lo de encubridores, sino que da la sensaci√≥n de que est√°n constituidos para dejar que opere el mal en la Di√≥cesis de Valpara√≠so“, dijo del R√≠o.

Asimismo, durante la tarde de este jueves el vicario de Algarrobo, José Olguín, pidió su dimisión del estado clerical ante nuevas denuncias de abuso sexual en su contra.

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