Una investigación previa y las reiteradas denuncias de vecinos terminaron con un operativo policial que permitió desbaratar un local clandestino de alcoholes que funcionaba en Chillán, en la región del Ñuble.
El procedimiento se realizó durante este fin de semana en un inmueble ubicado en avenida Collín, donde Carabineros de la Patrulla de Alcoholes de la Prefectura Ñuble, con apoyo de personal del GOPE y la Sección Centauro, concretó una orden judicial de allanamiento tras reunir antecedentes sobre el funcionamiento irregular del recinto.
Según informó Carabineros, el lugar operaba como un local nocturno clandestino, utilizado principalmente como “after”, donde se comercializaban bebidas alcohólicas al margen de la normativa vigente.
Al ingresar al inmueble, los funcionarios verificaron la presencia de una importante cantidad de alcohol destinada presuntamente a la venta ilegal, procediendo a su decomiso inmediato.
El prefecto de Ñuble, coronel José Luis Villegas, explicó que el recinto era motivo frecuente de reclamos por parte de residentes del sector debido a las constantes alteraciones al orden público que se registraban en sus alrededores.
“De acuerdo con los antecedentes recopilados, el funcionamiento del establecimiento generaba constantes alteraciones al orden y afectaba la tranquilidad de los vecinos del sector”, señaló la autoridad policial.
La diligencia concluyó con la incautación de todas las bebidas alcohólicas encontradas en el local y con una infracción cursada al responsable del inmueble por mantener una actividad comercial clandestina.
Desde Carabineros destacaron que este tipo de operativos busca responder a las denuncias de la comunidad y combatir actividades que generan inseguridad y problemas de convivencia en distintos sectores de la ciudad.
El coronel Villegas sostuvo que la venta ilegal de alcohol y el funcionamiento de recintos no autorizados suelen estar asociados a desórdenes, ruidos molestos y situaciones que afectan directamente la calidad de vida de los vecinos.
Por esta razón, adelantó que las fiscalizaciones continuarán desarrollándose en distintos puntos de la región como parte de una estrategia permanente para detectar infracciones y reforzar la seguridad en los barrios.
La infracción fue remitida al Juzgado de Policía Local correspondiente, mientras que las bebidas alcohólicas quedaron decomisadas conforme a lo instruido por la orden judicial.