Durante los últimos días, la propuesta de indemnización laboral a todo evento hecha por el Gobierno ha dado mucho de qué hablar. Aunque todavía no se ha presentado un proyecto de ley, desde el Ejecutivo han revelado algunos detalles sobre en qué podría consistir la nueva fórmula que vendría a reemplazar al actual esquema de indemnización por años de servicio.
De acuerdo con el Gobierno, el actual sistema representa un costo elevado y muchas veces imprevisto para las empresas chilenas. Al mismo tiempo, según argumentó el ministro del Trabajo, Tomás Rau, un poco más del 20% de las relaciones laborales terminan por necesidades de la empresa, por lo que solo un poco más del 20% tendría acceso a esa indemnización.
La alternativa que se está barajando apunta a que todos los trabajadores puedan acceder a una indemnización al finalizar una relación laboral, independiente del motivo. Para ello, se exigiría al empleador que pague una cotización adicional de un 1,8%, sumada a la contribución actual al Seguro de Cesantía, la cual permitiría configurar un fondo que se podría retirar tanto al renunciar como al ser despedido.
No obstante, las principales críticas han girado en torno al hecho de que, con la propuesta, si bien los trabajadores tendrían acceso a un pago al renunciar —algo que no existe actualmente—, quienes acumulen varios años de trabajo obtendrían montos considerablemente menores si son despedidos que los que recibirían con el sistema actual. Eso sí, de acuerdo con la información preliminar, este cambio solo regiría para contratos nuevos.
Cabe señalar que, para realizar cambios en el esquema de indemnización para los trabajadores, se debe ingresar un proyecto de ley que modifique el Código del Trabajo. Esto no ha ocurrido todavía.
¿Cómo impactaría la indemnización a todo evento?
Tomando como base lo que se ha conocido preliminarmente de la propuesta que evalúa el Gobierno —una cotización adicional financiada por el empleador que se acumularía en una cuenta individual y que el trabajador podría retirar al terminar la relación laboral, cualquiera sea la causal—, a continuación se detallan cuatro ejemplos ilustrativos para entender cómo podría verse reflejado en la práctica.
Ejemplo 1: Trabajador despedido tras 10 años
Sueldo: $1.000.000
Antigüedad: 10 años.
Causal: Despido por necesidades de la empresa.
Con el sistema actual, el trabajador recibe 10 meses de sueldo. Su indemnización por años de servicio sería del orden de los $10.000.000.
Con la propuesta del Gobierno, el empleador habría aportado mensualmente a una cuenta individual durante esos 10 años. Suponiendo una cotización de 1,8% sobre un sueldo estable de $1.000.000, el fondo acumulado sería un poco menor a $2,2 millones, más rentabilidad. Entonces, el monto disponible sería considerablemente menor que la indemnización legal actual.
Ejemplo 2: Trabajadora que renuncia tras 8 años
Sueldo: $900.000
Antigüedad: 8 años
Causal: Renuncia voluntaria
Con el sistema actual, la persona no recibe indemnización por años de servicio cuando renuncia. Es decir, el pago es $0 por este concepto.
Con la propuesta del Gobierno, puede retirar el dinero acumulado en su cuenta individual. Con una cotización de 1,8% y sueldo constante de $900.000, habría acumulado alrededor de $1,5 millones, más rentabilidad.
En este caso, se gana un beneficio que hoy no existe para quienes renuncian.
Ejemplo 3: Trabajador cuyo sueldo aumentó mucho con los años
Sueldo los primeros tres años: $500.000
Sueldo los siguientes seis años: $1.000.000
Sueldo actual: $1.500.000
Antigüedad: 12 años
Causal: Autodespido ya acogido por tribunales.
Con el sistema actual, la indemnización se calcula usando la última remuneración. Es decir, recibe $16.500.000, solo por concepto de indemnización por años de servicio. Recordar que el tope para el cálculo son 11 años.
Con la propuesta, los aportes se realizaron según los sueldos de cada época. Los primeros 3 años, con un sueldo de $500.000, le habrían supuesto un aporte mensual de $9.000, es decir, $324.000 en total. Los siguientes 6 años, con un sueldo de $1.000.000, el aporte mensual habría aumentado a $18.000, lo que suma otros $1.296.000. Finalmente, los últimos 3 años con un sueldo de $1.500.000, el aporte mensual habría sido de $27.000, lo que aporta $972.000.
Finalmente, el fondo acumulado solo por el concepto del 1,8% adicional es de un poco más de 2 millones y medio de pesos (más la eventual rentabilidad que genere el fondo), versus los $16.500.000. En este caso, el trabajador recibiría cerca del 15% de lo que obtendría hoy por concepto de la indemnización por años de servicio.
Ejemplo 4: Trabajador que renuncia o es despedido antes de 12 meses
Sueldo: $700.000
Antigüedad: 10 meses
Bajo el esquema actual, este trabajador no recibe la indemnización tanto si renuncia como si es despedido, ya que esta compensación requiere que el contrato haya estado vigente durante al menos un año completo, recuerda la Dirección del Trabajo.
En cambio, con la propuesta preliminar del Ejecutivo, este habría alcanzado a acumular un monto de $126.000, más eventuales intereses, el cual puede retirar tanto si lo despiden como si renuncia.
Recordar que estos ejemplos se hicieron exclusivamente en base a la cotización adicional de 1,8% anunciada preliminarmente por el Ejecutivo, ya que aún no existe un proyecto de ley que detalle el funcionamiento definitivo del sistema.