Con la medida cautelar de arraigo nacional y prohibición de acercarse a la víctima quedó Fabián Barrientos Andrade, exseremi de Salud de Magallanes, formalizado por el delito de violación.
El caso salió a la luz durante el fin de semana, luego de que el entonces jefe regional de la cartera fuera detenido por Carabineros tras un procedimiento en su domicilio en Punta Arenas.
Posteriormente, el Ministerio de Salud confirmó que la autoridad presentó su renuncia al cargo, luego que esta fuera solicitada por el Gobierno.
Según expuso la Fiscalía durante la audiencia, la víctima denunció que el imputado habría accedido carnalmente a él mientras se encontraba “dormido, privado de sentido y sin su consentimiento”, provocándole un fuerte dolor anal, secreciones atribuibles a actividad sexual y sangrado.
Reuniones previas
La fiscal detalló que la víctima declaró ante la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la PDI que conocía a Fabián Barrientos desde hacía aproximadamente un año, luego de conocerse a través de redes sociales.
Según su relato, el sujeto trabajaba como escort y mantenían un acuerdo económico para encuentros sexuales consensuados, los que anteriormente se concretaron en Santiago, donde, aseguró, se reunieron en cerca de cuatro oportunidades sin inconvenientes y siempre recibió el pago acordado por sus servicios.
De acuerdo con la exposición de la Fiscalía, días antes de los hechos el imputado contactó nuevamente a la víctima, quien le manifestó que necesitaba dinero.
Tras enviarle un depósito por fotografías de contenido sexual, Barrientos le ofreció viajar a Punta Arenas, comprándole el pasaje aéreo. El acuerdo, según la declaración incorporada por el Ministerio Público, era que permanecería algunos días en su domicilio, recibiendo $50 mil diarios por prestar servicios sexuales.
El día del presunto delito
La fiscal agregó que la víctima relató que durante los primeros días en Punta Arenas mantuvieron relaciones sexuales consentidas y que, debido a problemas para dormir, el imputado le proporcionó clonazepam y una segunda pastilla de color azul, de sabor dulce, que debía disolver bajo la lengua.
Posteriormente, la noche del viernes 24 de julio, afirmó que volvió a ingerir ambos medicamentos entregados por Barrientos, tras lo cual se quedó dormido. Horas más tarde despertó con un intenso dolor abdominal y anal, además de sangrado y secreciones, momento en que sospechó haber sido víctima de una agresión sexual mientras permanecía inconsciente.
Horas más tarde, al solicitar el pago por los servicios sexuales que habían acordado, se originó una discusión entre ambos que derivó en una agresión mutua. Fue ese episodio el que motivó la llegada de Carabineros al domicilio, luego de que un tercero alertara sobre un presunto robo.
Tras la intervención policial, tanto el imputado como la víctima fueron trasladados al Hospital Regional de Punta Arenas para constatar lesiones. Allí, además, se activó el protocolo para víctimas de violencia sexual.
Si bien el examen médico no detectó lesiones en la zona anal o perianal, el Ministerio Público indicó que la investigación continúa con diligencias de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) y peritajes del Laboratorio de Criminalística sobre evidencias levantadas en el domicilio.
Finalmente, se decretó un plazo de investigación de 4 meses.