El anuncio del Gobierno de subir en forma extraordinaria las bencinas y el diésel abrió una nueva preocupación en las regiones extremas del país, donde el combustible no solo impacta al automovilista, sino también al costo de vida, en una zona en que el transporte es vital. Las bencinas subirán $370 por litro, mientras que el diésel aumentará en $580 a partir de este jueves.
En ese escenario, el foco se trasladó a Magallanes y Aysén, donde sus gobernadores advirtieron que aún no han sido informados de cómo operará la ayuda prometida por Hacienda para contener el alza de los pasajes del transporte público en regiones.
Preocupación en regiones extremas por alza de combustibles
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció que, junto con congelar la tarifa del sistema Red en Santiago, se dispondrán recursos para que en regiones se mitigue el impacto en la locomoción colectiva.
Esa ayuda se canalizaría por la llamada “fórmula espejo”, es decir, mediante el sistema de subsidio nacional al transporte público que contempla recursos fiscales tanto para Santiago como para el resto del país.
En este escenario, el gobernador de Magallanes, Jorge Flies, sostuvo que su región ya enfrenta una situación compleja por los recortes presupuestarios aplicados a los gobiernos regionales y señaló que aún no han sido contactados por el Ejecutivo para fijar cómo se aplicarán los subsidios al transporte público:
“Hasta el momento no hay una conversación con los gobiernos regionales, en el contexto que ya tenemos la rebaja más alta que cualquier ministerio del gobierno central”, dijo.
Alza en combustibles reaviva críticas por centralismo
En Aysén, el gobernador Marcelo Santana planteó una preocupación similar. La autoridad señaló que cuando sube el combustible “sube el costo de vivir”, por las grandes distancias, la débil conectividad y la dependencia del transporte para la vida cotidiana.
A su juicio, la decisión vuelve a mostrar una mirada centralista, “tomada desde Santiago sin suficiente consideración por las desigualdades territoriales” por lo que dijo haber solicitado al ministro de Hacienda y al de Energía medidas inmediatas de mitigación.
Así, en las zonas extremas el debate no está solo en el alza misma, sino en cómo se compensará.
Por ahora, la herramienta anunciada por el Gobierno apunta a contener el valor del transporte público regional y, mientras no se conozca el mecanismo concreto, los gobiernos regionales de Magallanes y Aysén mantienen sus dudas sobre quién financiará realmente esa contención y con qué margen contarán para enfrentar un golpe que, en sus territorios, amenaza con sentirse más fuerte que en el centro del país.