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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Parlamentarios de Los Ríos exigieron celeridad en la investigación sobre la fábrica clandestina de armas desmantelada en Liquiñe, comuna de Panguipulli, hace dos años. El operativo liderado por la PDI y el fiscal nacional incautó armas, materiales de fabricación y equipamiento militar. A pesar de eso, no hay detenidos ni avances claros.

Parlamentarios de la región de Los Ríos pidieron celeridad en la investigación para detener a quienes estaban detrás de la fábrica clandestina de armas que fue desbaratada hace dos años en Liquiñe, comuna de Panguipulli.

En junio del 2024, la Policía de Investigaciones junto al fiscal nacional, Ángel Valencia, informaron de un operativo que terminó con la incautación de varias armas de fuego, elementos para su fabricación, municiones y equipamiento militar.

Los elementos fueron encontrados en una casa de dos pisos en la localidad de Liquiñe, en medio de una investigación para dar con los responsables de esta fábrica clandestina.

A dos años del procedimiento, aún no se han informado de personas detenidas y desde la Fiscalía han evitado entregar detalles al tratarse de una causa reservada.

No obstante, parlamentarios de la región criticaron la falta de avances en la investigación. El senador de la Democracia Cristiana, Iván Flores, pidió explicaciones al Ministerio Público.

“Tener una fábrica de armas tan precisa, tan sofisticada como la que hubo en Liquiñe, significa que esto no era una persona sola dándose un gustito, sino que aquí había algo más. Y sería bueno que haya una explicación, que quienes están haciendo la investigación se apuren un poco, pues. No por completar todo, al final de cuentas, vamos a dejar que se escapen quienes estaban detrás de esta fabricación de armas y de armas que son armamento de guerra”, afirmó Flores.

Por su parte, el diputado del Frente Amplio, Matías Fernández, manifestó su preocupación porque aún no detienen a los responsables del inmueble.

“Sin duda es preocupante, porque significa que son 2 años con personas que si fueron capaces de poder estar detrás de esta instalación, obviamente significa 2 años libres donde eventualmente podrían estar avanzando en otro tipo de crímenes. Entonces, creo yo que la urgencia es clara, es transversal, es necesaria, pero para ello claramente tenemos que avanzar con más recursos que permitan avanzar en este tipo de investigaciones”, precisó Fernández.

Un mes después desde que se desbarató la fábrica clandestina de armas, la fiscal regional, Tatiana Esquivel, confirmó que existen personas identificadas.

Sin embargo, desde entonces no se han informado de mayores avances en torno a esta fábrica que operaba en plena zona precordillerana de la región.