Más de 21 mil horas de atención médica se pierden cada año entre el Centro de Salud Familiar de Entre Lagos y el Hospital de Puerto Octay por “inasistencia de pacientes”, lo que se explicaría mayoritariamente por las dificultades de traslado que enfrentan los usuarios de sectores rurales.
Juan Pablo Mardones, director subrogante del CESFAM de Entre Lagos, explicó que las inasistencias afectan prestaciones médicas, odontológicas, de nutrición, matronería y otras especialidades, y que las mayores tasas de ausentismo suelen concentrarse en las áreas odontológica y nutricional.
“Hay una diversidad de horas que se registran como NSP, “no se presenta”. La cantidad de personas inscritas bordea las 15 mil, y en el caso de las horas perdidas mensuales en total, bordea las mil”, apuntó.
En tanto, en Puerto Octay, el director del hospital de la comuna, Adán Sánchez, detalló las estadísticas de las inasistencias a horas médicas durante los últimos años.
“Tuvimos un NSP en el 2023 de un 16,43% del total de atenciones, que fueron 53.460, o sea, 8.785 atenciones no se realizaron; en el 2024, de un total de 62.786 atenciones, no se presentaron 8.962, y eso da un total de un 14%; y en el 2025 el porcentaje anda similar, un 15%, o sea, 9.922 atenciones no se presentaron”, indicó.
Ruralidad podría afectar en horas médicas perdidas
Ambos directivos coinciden en que la ruralidad de sus comunas constituye uno de los factores que inciden en el fenómeno, debido a las dificultades que enfrentan muchos usuarios para acceder al establecimiento.
Sin perjuicio de ello, afirman que se refuerza la difusión, especialmente en redes sociales y otros canales, para priorizar el aviso previo de inasistencia, permitiendo con ello la reasignación de horas a otros pacientes.