Indignación causó en vecinos de Puerto Montt, en la región de Los Lagos, el corte de antiguos árboles que realizó la Municipalidad en el marco de un plan de tala preventiva y reforestación que implicará la plantación de 300 especies nativas.
Las poblaciones ubicadas en avenida Presidente Ibáñez, principalmente en el tramo entre el edificio municipal y la cuesta Ejército, fueron el objetivo de la última parte del trabajo de tala que implicó el corte de 72 árboles que presentaban problemas como enfermedades o podredumbre en distintos puntos de la ciudad.
Esto causó el malestar de quienes habitan en esos lugares, dado que consideran se ocasiona un gran daño.
Así lo manifestó una auditora que vive en la población Chiloé donde el municipio también ordenó labores, indicando que “estoy enojadísima y apenada por ver la forma en que están cortando los árboles. Los cortan a ras de suelo, ¿cómo puede ser? Árboles hermosos, grandes. No digo nada que lo pudieran podar, sobre todo los que están cerca de los cables eléctricos o cerca de las casas. Los están dejando pero a ras del suelo. La señora vecina dijo: “Por qué no lo podan no más, no lo corten”. ‘No, tenemos órdenes de la Municipalidad de cortarlos a ras de suelo"”.
El director de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, Pablo Alarcón, explicó que estos árboles tenían un riesgo inminente de caer y confirmó que en los lugares que talaron reforestarán con especies nativas.
“Nosotros estamos trabajando ahora en la reforestación. Vamos a empezar a reforestar, se compraron árboles nativos y -por lo tanto- nosotros vamos a empezar a reforestar con coihue, con maitén, con mañío, con luma, con canelo, con pelú, con árboles nativos de esta zona, y por lo tanto, donde vamos a poder empezar a hacer un manejo también de este arbolado urbano. Todo lo que nosotros extrajimos, todo los troncos que se extrajeron, todo esto fueron acopiados”, indicó Alarcón.
Además, las ramas serán destinadas a compostaje, mientras que los troncos, una vez secados, buscarán ser distribuidos a establecimientos educacionales para que sean calefaccionados el próximo año.
Pese a esto, el malestar de los vecinos se da en el contexto de que los árboles talados acompañaron parte importante de la historia de esos sectores, por lo que su corte genera una nostalgia importante en las comunidades.