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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Lago Llanquihue, segundo más grande de Chile, enfrenta problemas de contaminación en la bahía de Puerto Varas debido a altos niveles de coliformes fecales que superan 25 veces la norma. Mientras que en Puerto Octay se investiga deficiencias en la planta de tratamiento, en Frutillar se detectan episodios de turbiedad en esteros cercanos. En Llanquihue no se reportan problemas de contaminación, destacando la ausencia de alertas sanitarias.

El Lago Llanquihue, el segundo más grande del país, abarca una cuenca conformada por cuatro comunas: Puerto Varas, Frutillar, Puerto Octay y Llanquihue. Si bien, el lago dista mucho de ser declarado saturado por contaminación, hay una bahía en particular que ha evidenciado altos niveles de coliformes fecales a lo largo de los años.

Se trata de Puerto Varas, comuna que en los últimos años no ha habilitado la playa de Puerto Chico, en el sector urbano, porque la contaminación supera la norma sanitaria.

A través del monitoreo municipal “Lago Sin Huellas”, se evidenció que en dos puntos de la costanera los niveles de coliformes superan más de 25 veces lo exigido por la autoridad de salud en invierno.

El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, indicó que se ha identificado “una leve mejora respecto a años anteriores”, pero que aun así la situación exige una descontaminación efectiva.

El problema en bahía de Puerto Varas y las propuestas del municipio

En esa línea, señaló que por mucho tiempo se pensó que el problema de los coliformes fecales en el lago tenía que ver con los alidaderos de tormenta, que descargan aguas mixtas al lago. Sin embargo, en los últimos dos años disminuyó dichas descargas casi en un 100%, pero los coliformes fecales siguen ahí. Fue ahí cuando se identificó a 273 viviendas sin conexión al alcantarillado, que descargan aguas servidas a las quebradas, que finalmente caen al lago.

Por ello, Gárate abordó tres propuestas, la primera implica tres proyectos de alcantarillado en Monte Calvario, Santa Teresa y Molino Machmar. Los dos primeros sectores ya cuentan con diseño y el financiamiento está buscándose en la Subdere. Además, para descontaminar coliformes fecales ya caídas al lago, se busca instalar humedales fitodepuradores y, por otro lado, se destinó recursos para un estudio que permita evaluar un molusco oriundo del lago y que podría filtrar el agua.

Muestreo
Cedida
Muestreo
Cedida

El estudio del molusco iniciará en 2026, al igual que la construcción de los sistemas de alcantarillado si se agiliza el traspaso de recursos desde la Subdere.

Los casos de Puerto Octay, Frutillar y Llanquihue

La situación en otros municipios es un tanto distinta, en donde aseguran tener niveles estables tanto dentro de la norma sanitaria como en cuánto a turbiedad.

En el caso particular de Puerto Octay, María Ojeda, señaló que existe un sumario en curso debido a que la planta de tratamiento de aguas servidas presentaba deficiencias de infraestructura que afectaban al lago.

Cabe recordar que esta planta es de administración municipal, por lo que la fiscalización corresponde al municipio. A pesar de esto, la jefa comunal aseguró que los niveles de coliformes fecales actualmente no superan la norma.

En tanto, desde Frutillar indicaron que existen situaciones puntuales relacionadas con la turbiedad de algunos esteros que desembocan en el lago.

Ante esto, el alcalde Javier Arismendi se comprometió a presentar denuncias ante el mínimo indicio de contaminación.

Por su parte, autoridades de Llanquihue aseguraron no tener registro de problemas de contaminación en su sector del lago.

Añadieron que “no hay información o medición que haya sido reportada y que indique la presencia de valores que ameriten emitir una alerta sanitaria o advertencia a la comunidad”.