La alcaldesa de Vilcún, Katherine Migueles, aseguró que no intervino en la adjudicación de $50 millones de su padre en un programa de reactivación económica.
Abriendo la sesión del concejo municipal, la jefa comunal rompió el silencio respecto de la polémica que le salpica, y que reveló una querella que presentó el gobernador regional, René Saffirio.
En concreto, Guillermo Migueles, padre de Katherine Migueles, recibió $50 millones en un programa de reactivación económica que ejecutó la Agencia de Desarrollo Productivo entre 2022 y 2023, que no permitía la postulación de familiares de autoridades en ejercicio.
En ese sentido, militante de Renovación Nacional (RN) indicó que de manera equivocada se apuntó hacia su persona y que ella no tuvo injerencia en la asignación de recursos a su papá.
“Equivocadamente han apuntado responsabilidades hacia mí. Quiero dejar muy en claro que esta convocatoria era un concurso, por lo que cada postulación debió ser evaluada por el ente técnico correspondiente, quien debió velar por el correcto cumplimiento del mismo”, señaló.
A ello, complementó: “Descarto tajantemente que yo haya intervenido en cualquier proceso de esta misma postulación, lo que incluye su adjudicación, como lo han tratado de sugerir muchos, que esto es materia de investigación, por lo que confío plenamente en el funcionamiento de las institucionalidades”.
Recordemos que se trata de un programa por cerca de $9 mil millones en el que se detectaron irregularidades y que en la acción legal figuran nombres conocidos, como el exgobernador Luciano Rivas y su exjefe de gabinete Juan Pablo Leonelli, además de la actual seremi de Justicia, Stephanie Caminondo, el exdirector de la Corporación Cristian Salas y el exencargado del fondo concursable, Carlos Banchieri, entre otros.
La alcaldesa de Vilcún finalmente dijo que no se iba a referir nuevamente a este tema, ya que sus fuerzas están centradas en gestionar los intereses de su comuna.