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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El conductor Luis Bello fue atacado a balazos por un grupo armado mientras circulaba por la Ruta 5 Sur en Ercilla, quienes pretendían matarlo y luego quemar su camión. El incidente se produjo en protesta por el traslado de comuneros mapuche a otras cárceles tras agredir a gendarmes en un allanamiento. Bello recibió cuatro impactos balísticos, algunos dirigidos a su cabeza, que lograron desviarse milagrosamente.

Uno de los conductores atados a disparos el pasado miércoles en la Ruta 5 Sur, en Ercilla, aseguró a Radio Bío Bío que los atacantes tenían la intención de matarlo y quemar el camión en que se desplazaba.

Se trata de Luis Bello, quien en conversación con Radio Bío Bío en Los Ángeles, aseguró que su camión recibió cuatro impactos balísticos, algunos de los cuales iban direccionados a su cabeza.

Este hecho se registró la tarde del miércoles, cuando un grupo de sujetos bloqueó con barricadas la Ruta 5 Sur, en Ercilla, y comenzó a atacar a disparos a los conductores que circulaban por el lugar. Este accionar, según se conoció más tarde, era en rechazo al traslado a otras cárceles del país, de tres comuneros mapuche que agredieron a cuatro gendarmes en un allanamiento.

Es más, en la ruta, se encontró un lienzo firmado por la Resistencia Mapuche Malleco, que contenía amenazas en contra del director regional de Gendarmería de La Araucanía, coronel Héctor Flores, y el alcaide de la cárcel de Temuco, Armando Hernández.

“Agresión y traslado de nuestros peñis. Héctor Flores y bastardo Hernández blinden sus casas y vehículos, la venganza mapuche llegó para ustedes”, se lee en el escrito.

“Eran balas de fusil”

Justo ese miércoles circulaba por la Ruta 5 Sur, Luis Bello, conductor que trabaja para la empresa Transporte Pezzola de Cabrero y realiza viajes de ida y vuelta entre Talcahuano y Puerto Montt.

El camionero relató a Radio Bío Bío que es primera vez que es víctima de un ataque de estas características, aunque reconoce que por los robos y la experiencia de otros colegas, siempre ha sentido temor en sus recorridos para dejar las cargas.

Según recordó al pasar el cruce de Pidima, divisó las barricadas incendiarias que tenían cortada la pista derecha de la Ruta 5 Sur. Por eso decidió acelerar y pasar lo más rápido posible por la pista izquierda.

“Al ver el fuego (de las barricadas) se veía la silueta de la gente. Eran más de cinco aproximadamente los que yo vi de reojo. Mi colega dijo que eran más de 10″, afirmó con relación a los sujetos armados que los atacaron.

Bello relató que tras avanzar unos 100 metros de las barricadas comenzaron a escuchar los disparos: “Lo único a lo que atiné fue a taparme la cara con los brazos. Fueron muchos los golpes que sentí, unos 10”, en alusión a los disparos.

Luego se dio cuenta de que empezó a ingresar humo tóxico. “Por mi espejo derecho me percato que en la cabina había fuego, luego vi fuego detrás de mi cabina. En ese instante yo venía hablando con un colega por teléfono y le digo que me están atacando: ‘Me estoy quemando, me estoy prendiendo"”, le relató a su compañero de trabajo.

El conductor siguió su trayecto hasta llegar a una unidad de Carabineros en Pailahueque, donde junto con los funcionarios policiales revisaron su vehículo y contaron cuatro impactos balísticos. “Eran balas de fusil”, aseguró Bello.

“Me decía carabineros que las balas al ingresar a la cabina se expandieron y se reventaron. Por eso tenía siete impactados adentro de la cabina… A Dios gracias y milagrosamente estoy vivo, porque de las balas eran dos a mi cabeza y dos a mi cadera, a esa altura”, enfatizó.

“Uno de los disparos en la cadera se desvió dos pulgadas abajo de mi cinturón de seguridad porque pegaron en una manguera hidráulica del circuito de aire acondicionado y se desviaron hacia abajo. Si hubiese dado hacia arriba me da en las caderas”.

Es por eso que el conductor aseguró que “iban directamente a matarme y posteriormente quemarme… la intención de estos tipos era dispararme, a matar, a matarme”.

“La intención de este tipo delincuente netamente era matarme y quemarme, quemar el camión. Obviamente, quemarme a mí adentro de la máquina. Antiguamente, los tipos hacían bajar a los conductores para quemar el camión, pero ahora no, ahora intentan matar al conductor y quemar el camión”, siguió en su relato.

El conductor afirmó estar 100% seguro que ese era el objetivo del grupo armado, en un ataque que tildó de “cobarde porque uno no tiene nada que ver con su guerra o su no sé qué cuál es la ideología que tienen estos tipos… Uno sale a trabajar día a día para traer sustento a su casa y ya no sabemos si vamos a volver. Demasiada inseguridad, demasiados robos”.