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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Mesa del Senado está trabajando en modificar el reglamento ante posibles desafueros de parlamentarios investigados, como Sergio Gahona, Miguel Ángel Calisto, y otros. Su eventual desafuero afectaría las mayorías en el Senado, donde el oficialismo tiene 23 escaños. Se estudia cómo afectaría el quórum y la tramitación legislativa.

La posibilidad de que alguno de los parlamentarios actualmente investigados por el Ministerio Público sea desaforado llevó a la Mesa del Senado a comenzar un trabajo para modificar el reglamento de la corporación.

La iniciativa apunta a anticiparse a las consecuencias que la eventual pérdida del fuero de un senador podría tener tanto en el funcionamiento de la Cámara Alta como en el actual equilibrio de fuerzas políticas.

La directiva del Senado, encabezada por su presidenta, Paulina Núñez, y el vicepresidente Iván Moreira, ya se encuentra trabajando junto al Consejo para la Transparencia en la elaboración de una nueva normativa.

En ese contexto, se ha comenzado a analizar el escenario que se abriría si alguno de los senadores investigados pierde su fuero parlamentario. Si bien hasta ahora ninguno ha sido desaforado, la idea es dejar preparada una propuesta que pueda ser discutida una vez concluido el año legislativo.

Entre los parlamentarios vinculados a distintas investigaciones figuran Sergio Gahona, Miguel Ángel Calisto, Camila Flores, Alejandro Kusanovic, Loreto Carvajal, Matías Walker y Karol Cariola. Sin embargo, cada uno enfrenta causas diferentes y sus respectivos procesos se encuentran en distintas etapas.

La amenaza del desafuero: Senado se prepara ante posibles cambios

Por ahora, el caso que podría avanzar más rápidamente hacia una solicitud de desafuero es el del senador independiente Miguel Ángel Calisto.

La Fiscalía había pedido levantar su fuero en el marco de una investigación por un presunto fraude al fisco relacionado con asesorías parlamentarias. No obstante, la audiencia fue suspendida luego de que se reabriera la investigación, por lo que el Ministerio Público deberá presentar nuevamente la solicitud cuando corresponda.

El tema no solo genera inquietud por las consecuencias judiciales que podría enfrentar un parlamentario, sino también por el impacto que tendría en la composición del Senado.

Al respecto, el senador del PS, Gastón Saavedra, explicó que si Calista fuera desaforado, “las mayorías se van a alterar y eso seguramente va a dificultar al gobierno en la tramitación legislativa”.

Nuevas mayorías

Actualmente, la Cámara Alta cuenta con 50 senadores, mientras que el oficialismo reúne 23 escaños. De esta forma, necesita respaldos adicionales para alcanzar los 26 votos requeridos para conseguir una mayoría absoluta.

Si uno de los parlamentarios fuera desaforado, disminuiría el número de senadores en ejercicio y, con ello, también cambiaría el quórum necesario para alcanzar esa mayoría.

Así, con 49 integrantes activos, serían necesarios 25 votos. Aun así, el oficialismo tendría que seguir negociando con otros sectores para conseguir los apoyos necesarios para aprobar sus principales proyectos.

Sobre este posible escenario, el senador republicano Rojo Edwards advirtió que una situación de este tipo también podría tener consecuencias para el gobierno.

“Podrían ver afectado ese equilibrio que le permite aprobar su agenda, por dos o tres investigaciones a parlamentarios que no van a poder ejercer el voto, sin haber sido declarados culpables.”

En la Mesa del Senado incluso se estudió la posibilidad de establecer un mecanismo que permitiera reemplazar a un parlamentario desaforado. Sin embargo, esa alternativa habría sido desechada debido a los tiempos legislativos disponibles.

Por ahora, el trabajo está centrado en establecer reglas que permitan enfrentar un eventual desafuero y anticipar las consecuencias que una situación de este tipo podría generar en el funcionamiento y las mayorías de la Cámara Alta.