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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La migración peruana en Chile alcanza más de 260 mil personas, situándose como el segundo grupo más numeroso. Se proyecta que esta cifra supere los 285 mil para el 2026. La mayoría reside en Santiago, Antofagasta y Valparaíso, atraídos por oportunidades laborales y servicios. Los motivos incluyen estabilidad económica y seguridad. Destacan en gastronomía y construcción. La integración se ve facilitada por similitudes culturales.

La presencia peruana en territorio chileno refleja una tendencia persistente de movilidad regional, marcada por jóvenes y profesionales que buscan nuevas oportunidades y se integran en actividades clave como la construcción, el comercio y la gastronomía. Las razones detrás de este fenómeno combinan expectativas de progreso, el impacto de la coyuntura nacional y el fortalecimiento de redes familiares ya establecidas.

Más de un cuarto de millón de peruanos viven actualmente en Chile, lo que los sitúa como el segundo grupo migrante más numeroso en ese país. Según datos del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile, hasta el 31 de diciembre de 2024 se registraron 260.785 ciudadanos peruanos residiendo en territorio chileno, cifra que representa el 13% de toda la población extranjera en Chile. Al 2026, las proyecciones apuntan a que se superará la cifra de 285 mil (más del doble si se compara con el 2010). Actualmente, solo la comunidad venezolana, con 728.586 personas, supera a la peruana en número.

Esta población se concentra principalmente en la Región Metropolitana de Santiago, que agrupa el 56% de los migrantes peruanos. A continuación aparecen Antofagasta con el 6,7 % y Valparaíso con el 6,4 %. Estas zonas urbanas destacan por ofrecer mejores oportunidades laborales y acceso a servicios, elementos clave al momento de decidir establecerse en Chile.

Según el Observatorio Ceplan, la migración peruana en Chile se inserta en una dinámica regional donde la búsqueda de estabilidad económica, mejores oportunidades y mayor seguridad personal son factores predominantes. Las estadísticas consolidan a Chile como uno de los destinos prioritarios para quienes buscan mejorar sus condiciones de vida fuera del Perú.

Perfil del migrante peruano

El perfil del migrante peruano es variado, aunque sobresalen los jóvenes y adultos jóvenes. De acuerdo con los datos, el 76% de quienes expresaron su intención de emigrar tiene entre 18 y 25 años, seguidos por el 59% de personas de entre 26 y 42 años. Esta tendencia responde a la búsqueda de mejores perspectivas de futuro y a una mayor disposición a enfrentar los desafíos de la migración.

Una encuesta de Ipsos, difundida por el diario Perú21, identificó que el 57% de los peruanos encuestados estaría dispuesto a dejar su país. Los principales motivos señalados son el deseo de acceder a mejores condiciones económicas (46 %), la inseguridad ciudadana (16 %) y la posibilidad de cursar estudios superiores (8 %). Entre los sectores socioeconómicos medios y altos, este porcentaje aumenta hasta el 67 % y 72 % respectivamente, lo que evidencia un fenómeno transversal en la sociedad peruana.

La migración peruana hacia Chile se enmarca en un proceso complejo que involucra factores sociales, económicos y políticos. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) de Perú indica que, al cierre de 2023, más de 3.490.000 peruanos residían fuera del Perú, equivalente al 10,5 % de la población nacional. Estados Unidos, España, Argentina y Chile concentran el 86,8 % de esta diáspora.

Sectores donde destacan

Dentro de Chile, los migrantes peruanos han logrado insertarse en sectores clave de la economía. Destacan en la gastronomía, donde la cocina peruana ha ganado popularidad, y en la construcción, rubro que absorbe buena parte de la mano de obra migrante. Además, esa comunidad tiene una presencia relevante en el comercio y los servicios domésticos, según el Observatorio Ceplan.

El proceso de integración también se apoya en factores culturales y lingüísticos. El idioma compartido y ciertas similitudes culturales han facilitado la adaptación, aunque persisten barreras relacionadas con el acceso a vivienda, la regularización migratoria y la estabilidad laboral. Las redes de apoyo entre migrantes contribuyen a una inserción más rápida y a la llegada de nuevos compatriotas.

La migración entre Perú y Chile se caracteriza por un flujo constante en ambas direcciones. Según datos del INEI, a los que accedió BioBioChile, en el cuarto trimestre de 2025, el 37,3 % de los peruanos que salieron del país tuvo como principal destino Chile. Este porcentaje supera al de destinos históricos como Estados Unidos (11,3 %) o España (7,6 %), consolidando a Chile como un polo de atracción para la migración peruana.

Dinámica binacional

El movimiento migratorio entre ambos países no solo implica salidas, también incluye un importante volumen de ingresos. Durante el mismo periodo, más de un millón de extranjeros ingresaron a Perú, con el 32 % proveniente de Chile. Esta cifra revela la intensidad del intercambio migratorio y la existencia de redes binacionales activas.

En cuanto a la formación profesional de los migrantes peruanos en el extranjero, los datos del INEI y la Superintendencia Nacional de Migraciones muestran una participación diversa. El 20,9 % son estudiantes que buscan formación fuera del país, mientras que otros ejercen profesiones en áreas como educación, ingeniería, administración, enfermería y contabilidad.

El Observatorio Ceplan resalta que la migración peruana también obedece a factores estructurales como crisis políticas, corrupción y deficiencias en los servicios públicos. El antropólogo Teófilo Altamirano afirmó: “la cuarta ola migratoria reciente empezó tras la crisis política de 2018 y se agravó con la pandemia”.

Evolución y tendencias de la migración peruana

Las estadísticas del INEI señalan que entre 2005 y 2008 la emigración peruana mantuvo cifras elevadas, superando las 190 mil personas anuales y alcanzando un pico de 202 mil en 2007. Posteriormente, hubo una disminución, aunque la pandemia de 2020 provocó una contracción temporal seguida de un repunte en 2022, cuando emigraron 278,7 mil personas. El flujo se estabilizó en 2023 con 184 mil salidas, pero la tendencia general es de crecimiento sostenido.

Al analizar la distribución por género y ocupación, los datos muestran una paridad entre hombres y mujeres en el grupo de estudiantes migrantes. Las amas de casa son mayoritariamente mujeres (98,1%), mientras que los trabajadores agrícolas y pesqueros son en su mayoría hombres (95,5%). Los profesionales e intelectuales presentan una ligera mayoría femenina, mientras que los técnicos y empleados de servicios se concentran entre los hombres.

La economía es el motor principal detrás de la decisión de emigrar. El Mixed Migration Centre ha reportado que el 87% de los migrantes sudamericanos mencionan razones económicas como su principal motivación. En el caso peruano, el 46% de quienes consideran dejar el país buscan mejores oportunidades laborales, a lo que se suman motivos de seguridad y educativos, según Ipsos y el INEI.

Destinos y proyección migratoria

El flujo migratorio peruano se concentra en países con afinidad lingüística y comunidades establecidas. Estados Unidos, España, Argentina, Chile e Italia reúnen más del 80 % de la diáspora peruana, mientras que otras naciones como Japón, Canadá o Brasil acogen menores porcentajes, usualmente vinculados a perfiles laborales calificados o académicos.

El INEI informó que en el segundo trimestre de 2025 se produjo un incremento del 8,5% en las salidas de peruanos al exterior respecto al periodo anterior, confirmando la tendencia al alza. Cada vez más jóvenes y profesionales calificados consideran emigrar, influenciados por las condiciones internas del país.

Desde la perspectiva de los flujos de entrada, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez es el principal punto de acceso para extranjeros en Perú, con más de 625 mil movimientos en el último trimestre de 2025. El puesto fronterizo de Santa Rosa, en Tacna, es otro punto relevante, especialmente para quienes llegan desde Chile.

Políticas públicas, remesas y aporte económico

Las autoridades han comenzado a considerar la migración como un fenómeno estructural que requiere políticas integradas. El Banco Mundial recomienda reducir los costos de envío de remesas y facilitar la transferencia de conocimientos desde las comunidades migrantes. También sugiere impulsar acuerdos de movilidad laboral con países receptores como Chile, para que los títulos profesionales peruanos sean reconocidos y se fomente una migración ordenada.

El aporte de los migrantes peruanos a la economía chilena es visible en sectores como la construcción, el comercio y la gastronomía. Además, las remesas enviadas desde el exterior alcanzaron los 3.326 millones de dólares en 2019, beneficiando a cerca de 60 mil hogares peruanos.

La migración peruana en Chile mantiene una tendencia ascendente y, según proyecciones oficiales del INEI y del Observatorio Ceplan, la comunidad seguirá ampliando su presencia y diversificando su aporte en distintos sectores productivos y sociales del país vecino.