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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Partido Republicano propuso que el Gobierno privatice parcialmente Codelco para mejorar su desempeño, aliviar presión financiera y modernizar empresas estatales. El presidente del partido, Arturo Squella, planteó vender parte de la propiedad de Codelco, manteniendo control estatal. Argumentó que la entrada de capital privado cambiaría incentivos y podría aumentar rentabilidad sin reducir ingresos fiscales.

El Partido Republicano abrió un nuevo flanco de debate al proponer que el Gobierno impulse una privatización parcial de Codelco, argumentando que la empresa necesita incorporar capital privado para mejorar su desempeño y aliviar la presión sobre las finanzas públicas.

La idea fue planteada por el presidente de la colectividad, Arturo Squella, quien sostuvo que, tras la aprobación de la megarreforma económica, el Ejecutivo debería avanzar hacia una nueva etapa enfocada en modernizar las empresas estatales.

Partido Republicano propone vender parte de Codelco

En conversación con La Tercera, el dirigente afirmó que “lo que debiera venir ahora es la privatización de Codelco o al menos de parte de su propiedad para que le entre oxígeno privado a esa empresa”.

Squella sostuvo que la discusión no pasa por desprenderse del control de la minera, sino por incorporar inversionistas que ayuden a mejorar su gestión y rentabilidad:

“Hoy se podría vender parte de la propiedad de Codelco o de alguna de sus filiales o divisiones, sin perder el control. Se puede buscar un esquema en donde el porcentaje de venta permita el ingreso de algunos directores que no respondan a los gobiernos de turno y que velen por la eficiencia y rentabilidad de la empresa”, señaló.

El timonel republicano argumentó que mantener el modelo actual implica seguir deteriorando el valor de la compañía y perder una oportunidad para fortalecer las cuentas fiscales:

“Se debe buscar la forma de contar con recursos suficientes para que la menor recaudación transitoria no afecte la implementación del programa de gobierno. Es fundamental que el orden en las finanzas que está haciendo el gobierno no sea a costa de postergar las iniciativas sociales y de desarrollo que estaban en carpeta antes de la inesperada alza del petróleo. Por lo mismo, creo que es tiempo de evaluar en serio la decisión de impulsar la venta de empresas públicas que no producen como debieran o que en manos del Estado están impedidas de ser competitivas”, afirmó.

En esa misma línea, añadió que “si parte de la propiedad de Codelco tuviera estándar privado, los resultados y proyección serían sin duda más convenientes”.

“Que le entre oxígeno privado”

Según explicó Squella, la propuesta apunta a modificar los incentivos con los que hoy opera Codelco mediante la incorporación de accionistas privados y directores independientes, sin que el Estado pierda el control de la empresa. A su juicio, esto permitiría poner el foco “100% en la rentabilidad” y mejorar el desempeño de la estatal. Incluso, aseguró que la experiencia del actual presidente del directorio, Bernardo Fontaine, “sería la ideal para conducir un proceso como este”.

En esa línea, el timonel republicano sostuvo que una privatización parcial no necesariamente implicaría una menor recaudación para el Estado. Por el contrario, afirmó que una empresa más eficiente podría generar “las mismas utilidades o incluso más” en el mediano plazo, aun cuando el Fisco redujera su participación en la propiedad.

Squella también planteó que el modelo podría contemplar la participación de los propios trabajadores en la propiedad de Codelco. “Cuando administras lo que en parte es propio, los incentivos se corrigen”, afirmó, argumentando que ello contribuiría a resguardar mejor los resultados de la empresa y a fortalecer su gestión.

Debate se instala en medio del complejo escenario financiero de Codelco

La propuesta surge mientras Codelco enfrenta un complejo escenario financiero. La semana pasada, el presidente de su directorio, Bernardo Fontaine, informó que la minera mantiene una deuda cercana a los US$26.000 millones y sostuvo que la empresa requiere cambios estructurales tras el fuerte incremento de sus costos durante los últimos años.

Pese a ello, Fontaine ha insistido en que la minera seguirá siendo completamente estatal.

Desde el Gobierno también han tomado distancia de una eventual privatización. En mayo, el presidente José Antonio Kast sostuvo que la prioridad es mejorar el desempeño de la empresa antes de abrir una discusión sobre su propiedad.

No obstante, Squella insistió en que la apertura al capital privado es consistente con el objetivo del Ejecutivo de hacer más eficiente el Estado:

“Uno de los ejes del gobierno es hacer todos los cambios que permitan dotar de mayor eficiencia al Estado; esto vale también para las empresas de su propiedad”, concluyó.