La diputada del Partido Republicano (REP), Paz Charpentier, se refirió al incidente protagonizado por un grupo de “overoles blancos” en el Instituto Nacional y anunció que solicitará que se ponga en tabla su proyecto de ley que regula la figura del “apoderado delegado”, también conocida como “multiapoderados”.
Recordemos que el grupo salió desde las inmediaciones del establecimiento y lanzó bombas molotov hacia el exterior del recinto, impactando un vehículo en el que se encontraban dos menores de 6 y 7 años.
A raíz de este hecho, la parlamentaria sostuvo que no se puede permitir que “activistas políticos” utilicen los establecimientos educacionales como “plataformas ideológicas”.
“Debemos cerrar este vacío, fortalecer el rol de los padres y proteger a las comunidades educativas de quienes promueven la violencia y el adoctrinamiento”, afirmó.
En esa línea, aseguró que el deterioro de los liceos emblemáticos es evidente y que los episodios de violencia han provocado una pérdida progresiva de su prestigio.
“También es evidente que detrás de esta situación existen personas adultas que incentivan estas conductas y que generalmente pertenecen a colectivos o agrupaciones políticas”, argumentó.
Proyecto que regula la figura de “apoderados delegados”
La diputada recordó que la figura de los “apoderados delegados” no cuenta con una regulación específica en la normativa educacional chilena, lo que, a su juicio, genera importantes riesgos.
“Por ello, ante la ausencia de un marco regulatorio, se debería exigir un vínculo de consanguinidad, afinidad o tutoría legal demostrable. De lo contrario, la figura del ‘apoderado delegado’ o ‘multiapoderados’ se vuelve vulnerable a la manipulación por parte de colectivos, agrupaciones políticas o actores externos al núcleo familiar”, explicó Charpentier.
Finalmente, la diputada enfatizó que la iniciativa no busca prohibir una realidad que responde a las necesidades de muchas familias trabajadoras, sino regularla.
“Limitarla y dotarla de seguridad jurídica, resguardando siempre el interés superior del niño consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño y ratificado por Chile”, culminó.