Diputadas del Partido de la Gente (PDG) cuestionaron el proyecto “Escucha su corazón”, iniciativa que busca que las mujeres escuchen los latidos fetales antes de concretar un aborto en tres causales. En ese contexto, acusaron una falta de empatía y humanidad en la propuesta.
La discusión surgió tras el ingreso del proyecto, el que busca modificar el proceso de consentimiento informado previo a un aborto en las tres causales. La propuesta fue presentada por diputados del Partido Nacional Libertario (PNL), el Partido Republicano (REP) y Renovación Nacional (RN).
Desde el Partido de la Gente, las diputadas Zandra Parisi, Eileen Urqueta y Lilian Betancourt manifestaron sus reparos a la iniciativa y coincidieron en que el debate debe darse con responsabilidad, considerando la complejidad de las situaciones que enfrentan las mujeres.
“Falta un poco más de empatía y humanidad”
Al respecto, Parisi llamó a considerar la dimensión humana que existe detrás de estos casos. “Es delicado, muy delicado”, afirmó.
“Piense usted que de las tres causales que tenemos en nuestro país para poder realizar un aborto, más del 40% se realiza por neonatos que no tienen la posibilidad de vivir. Entonces, creo que es un tanto falta de humanidad pedirle a esa madre que escuche los latidos de su hijo que no va a nacer, que no tiene la opción de poder vivir”, sostuvo.
A ello, agregó: “Falta un poco más de empatía y humanidad. Yo no puedo entender lo que pasa en este país. Nos falta ponernos en el lugar del otro”.
Por su parte, la diputada Urqueta, presidenta de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género, sostuvo que el debate debe abordarse desde una perspectiva de respeto y acompañamiento.
“Mi convicción es que la información nunca debe ocultarse, pero tampoco imponerse; lo importante es resguardar la dignidad de cada mujer y que pueda tomar una decisión libre e informada dentro del marco que establece la ley”, argumentó.
En tanto, la parlamentaria Betancourt señaló que “no podemos agregar más dolor a quienes ya enfrentaron una situación profundamente difícil”.
Las legisladoras coincidieron en que cualquier modificación a la normativa debe considerar la realidad que enfrentan las mujeres que recurren a alguna de las tres causales contempladas por la ley.
En esa línea, enfatizaron la necesidad de garantizar información clara, además de apoyo médico, psicológico y social, sin perder de vista el componente humano que existe detrás de cada caso.