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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Confederación Fenats Nacional cuestionó a la Ministra de Salud, May Chomalí, por promover la relación público-privada en el sistema de salud. Según Fenats, el Gobierno está debilitando la red hospitalaria pública con recortes presupuestarios. El presidente de la organización, Emerson Berríos, criticó que se priorice al sector privado sobre la salud pública, advirtiendo que esto empobrece la capacidad de respuesta estatal y aumenta la dependencia del sistema privado.

La Confederación Fenats Nacional cuestionó las declaraciones realizadas por la ministra de Salud, May Chomalí, quien en entrevista con La Tercera, defendió el fortalecimiento de la relación público-privada en el sistema sanitario y aseguró que “hay que poner de frente a los pacientes, no las creencias ideológicas”.

A través de una declaración, la organización sostuvo que las palabras de la secretaria de Estado contrastan con las decisiones presupuestarias adoptadas por el propio Gobierno, las que —aseguraron— están debilitando progresivamente la red pública hospitalaria.

El presidente de Fenats Nacional, Emerson Berríos, afirmó que el debate no debe centrarse en aspectos ideológicos, sino en las prioridades que actualmente fija el Estado en materia de salud.

El problema de la salud pública en Chile no es un exceso de ideología; es un exceso de recortes presupuestarios. No es ideología defender la salud pública; es defender el derecho de millones de personas que dependen exclusivamente de ella. Ideológico es insistir en fortalecer la compra de prestaciones al sector privado mientras se reduce el financiamiento de los hospitales públicos y se empobrece su capacidad para responder a las necesidades de la ciudadanía”, afirmó.

Asimismo, el dirigente aseguró que la Confederación ha advertido durante las últimas semanas que el ajuste fiscal ya está teniendo efectos concretos en el funcionamiento de la red asistencial.

Los hospitales están funcionando con menos recursos, se restringen contrataciones, se postergan inversiones y se obliga a los equipos de salud a responder con capacidades cada vez más limitadas. Esa es la realidad que viven diariamente las y los trabajadores y también los pacientes que esperan una atención digna y oportuna. No se puede hablar de fortalecer la salud pública mientras las decisiones del Gobierno la siguen empobreciendo”, señaló.

En esa línea, Berríos planteó que las declaraciones de la ministra omiten la responsabilidad del Estado de fortalecer su propia red de atención, advirtiendo que una menor inversión pública incrementa la dependencia del sistema privado.

“Cuando el Estado deja de invertir en sus hospitales, inevitablemente aumenta la dependencia del sector privado para resolver los problemas de salud de la población. Ese no es un fortalecimiento del sistema público; es un proceso que reduce su capacidad resolutiva y consolida un modelo donde los recursos públicos terminan financiando cada vez más prestaciones privadas”, expresó.

También sostuvo que la crisis del sistema público no responde a una falta de compromiso de los funcionarios, sino que “son las y los funcionarios quienes han sostenido el sistema en los momentos más difíciles”.

A juicio del dirigente, el actual escenario se da porque “las decisiones de este Gobierno están empobreciendo la salud pública: hospitales con menos recursos, equipos sobrecargados, prestaciones que se postergan y una capacidad de respuesta cada vez más limitada. Mientras eso ocurre, se insiste en fortalecer la compra de prestaciones al sector privado en lugar de invertir donde se atiende la inmensa mayoría de las chilenas y los chilenos”.

Llamado al Minsal

Finalmente, Berríos llamó al Ministerio de Salud a modificar el rumbo de las políticas sanitarias y abrir un diálogo con las organizaciones de trabajadores para enfrentar la situación de la red pública.

“Si el Gobierno realmente quiere poner a los pacientes en el centro, el primer paso es dejar de empobrecer la salud pública y comenzar a fortalecerla con más presupuesto, más personal y mayor capacidad para responder a las necesidades de la ciudadanía. La salud pública no se debilita por casualidad; se debilita cuando se le quitan recursos, se reducen sus capacidades y se obliga a los hospitales a hacer cada vez más con menos. Esa decisión tiene responsables y sus consecuencias las pagan millones de personas que dependen exclusivamente del sistema público de salud”, zanjó.