El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) aplazó hasta el próximo 10 de julio la respuesta a las observaciones presentadas a las modificaciones de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), luego de recibir más de dos mil comentarios durante la consulta pública.
La decisión fue explicada por la cartera encabezada por Iván Poduje como una medida para revisar técnicamente las observaciones antes de adoptar una definición sobre la propuesta, que busca actualizar normas urbanísticas, simplificar procedimientos y entregar mayor certeza jurídica frente a interpretaciones que hoy son dispares.
Sin embargo, las modificaciones han generado cuestionamientos por parte de alcaldes de distintos sectores políticos, quienes advierten que algunos cambios podrían favorecer una mayor densificación urbana y facilitar la construcción de edificios de gran altura, abriendo la puerta a nuevos casos de los denominados “guetos verticales”.
Desde el Minvu rechazaron esas críticas y sostuvieron que la iniciativa no apunta a incentivar proyectos de sobredensificación, sino a modernizar la normativa vigente.
No obstante, el debate también divide al mundo académico.
El docente de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo, Julio Nazar, afirmó que la reforma no implica, por sí sola, el regreso de los “guetos verticales”. Aun así, advirtió que existen riesgos si las modificaciones no van acompañadas de mecanismos de planificación y gestión urbana.
“La modificación de la ordenanza no significa automáticamente que volverían a aparecer esos guetos verticales. Eso sí, existen riesgos reales de que, en determinadas comunas y bajo ciertas condiciones, la reforma facilite procesos de sobredensificación que podrían recordar a los problemas observados en Estación Central si no existen mecanismos complementarios de planificación y gestión”, señaló.
Una visión más crítica manifestó el académico de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Santiago, Rodrigo Martin, quien advirtió que uno de los cambios propuestos por el Minvu actualizaría a dos los habitantes por hogar considerados en los cálculos urbanísticos, lo que, a su juicio, podría duplicar la cantidad de viviendas permitidas en determinados proyectos.
Según explicó, ello incrementaría la densidad habitacional y, con ello, la demanda sobre servicios básicos como agua potable y alcantarillado.
De esta forma, la discusión continuará durante los próximos días, mientras el Minvu revisa las observaciones recibidas y prepara una definición que mantiene enfrentados a municipios y autoridades respecto del futuro desarrollo urbano de las ciudades.