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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los Lefebvrianos, grupo religioso fundado por el arzobispo Marcel Lefebvre en los años 70, ordenaron cuatro nuevos obispos sin autorización del Papa y el Vaticano, lo que provocó su excomunión. Rechazaron normas modernizadoras de la Iglesia y se opusieron al Concilio Vaticano II. A pesar de disputas con el Vaticano, atrajeron seguidores en Europa y América. Aprobado por Benedicto XVI, el grupo volvió a ser cuestionado por el Papa Francisco, limitando la misa tridentina.

El grupo religioso de los ‘Lefebvrianos’ fue noticia mundial durante el pasado miércoles, cuando se supo que habían ordenado cuatro nuevos obispos sin la autorización del papa León XIV y el Vaticano. Por lo mismo, sus miembros fueron excomulgados.

Los sacerdotes que habían sido parte de los polémicos nombramientos eran Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet y Marc Hanappier. Todos ellos corrieron la misma suerte.

Los Lefebvrianos son toda una historia. Su nombre responde al arzobispo francés Marcel Lefebvre, quien fundo el grupo religioso como la Sociedad San Pío X, en la década de los 70, luego de negarse a seguir las normas modernizadoras de la Iglesia estipuladas en el Concilio Vaticano II.

De acuerdo al diario El Mundo, Lefebvre nunca estuvo de acuerdo con los nuevos convencionalismos que adoptó el Catolicismo para las misas, entre ellos hablar en el idioma de cada localidad, quitando la obligatoriedad del Latín, y entregar los mensajes de cara al público.

Asimismo, la BBC sostiene que el grupo fundó sus bases en la encíclica Pascendi Dominici Gregis, de Pío XX, que catalogaba al Modernismo como “base de todas las herejías”.

Asimismo, el sociológo italiano Massimo Introvigne detalla que otro punto de discordia es el documento Dignitatis humanae, donde la iglesia reafrimaba el principio de la libertad religiosa. 

De esta forma, fueron en contra de varias nuevas normas adoptadas por la Iglesia, en un periodo donde hasta 40.000 hombres dejaron el sacerdocio, por estar en contra del Concilio.

La agrupación fue objeto de varias disputas contra el Vaticano, hasta que en 1988 el papa Juan Pablo II la declaró ‘cismática, (que va en contra de la unidad de la Iglesia). Mientras que el sacerdote Marcel Lefebvre había sido suspendido en 1976.

En su periodo de mayor apogeo, obtuvo gran cantidad de adherentes en países como Francia, Alemania, Países Bajos, Italia y España, e incluso llegó a Estados Unidos, Canadá y Oceanía.

También se expandieron en América, hacia Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana y Uruguay.

Según el medio británico, el papa Benedicto XVI se mostró un poco más conciliador con la Sociedad San Pío X, ya que aprobó el regreso de la misa en Latín, en modo opcional, y levantó excomuniones contra sus miembros.

No obstante, el Papa Francisco volvió distanciarse con los Lefebvrianos, ya que retomó el limite a la denominada misa tridentina (en Latín y a espaldas del público). Una postura que mantiene León XIV.

Lo cierto es que el grupo sigue manteniendo una popularidad no menor en algunos países de Europa. Sin ir más lejos, el acto donde nombraron obispos fue presenciado por al menos 15.000 personas, en el pueblo suizo de Ecône.

“Desde el Concilio Vaticano II hasta nuestros días, las autoridades de la Iglesia están imbuidas de un espíritu contrario al de la fe y obran contra la santa tradición”, indicó en ese momento el líder del Davide Pagliarini, quien también fue excomulgado.

“Nos acusan de no amar al Papa, de no respetarlo, pero, porque amamos al Papa, no queremos verlo humillado cuando se pone en el mismo plano de los falsos pastores, de las falsas religiones, como hemos visto en varias situaciones”, concluyó.