El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, restó dramatismo al hallazgo de un puente clandestino instalado sobre la zanja fronteriza en las cercanías de Colchane, en la región de Tarapacá. Según el secretario de Estado, este tipo de acciones por parte del crimen organizado estaban plenamente previstas por las autoridades.
La polémica se encendió tras revelarse la existencia de una estructura artesanal levantada por terceros para sortear la excavación. Dicha obra forma parte del Plan Escudo Fronterizo, una de las medidas insignias del gobierno del presidente José Antonio Kast para frenar el paso irregular en el norte del país.
Al respecto, Arrau confirmó que el Ejecutivo ya trabaja en la reparación del sector afectado y en el reforzamiento de la seguridad en la zona.
“Efectivamente, hay maquinaria arriba, se rearmará, se pondrán monitoreos mayores, se pondrán estos puestos avanzados de observación”, sostuvo la autoridad.
Arrau apuntó al crimen organizado por puente clandestino sobre zanja
Asimismo, el ministro enfatizó que las intervenciones a la infraestructura fronteriza no deberían sorprender a la opinión pública, considerando el alto poder logístico y financiero de las bandas criminales que operan en la frontera.
“¿Vamos a ver que se borran partes de la zanja? Por supuesto que va a pasar. Piensen cuando se detienen nueve camiones cargados con cigarrillos, cuánto vale eso en el mercado”, ejemplificó Arrau, advirtiendo que el crimen organizado “maneja información, hoy día maneja tecnología y es capaz también de corromper instituciones públicas y privadas”.
Por ello, insistió en que el puente no representa un fracaso de la estrategia. “Que borren o pongan un puente en la zanja es más que esperable. Lo esperábamos, pero ya sabemos dónde están operando y concentramos la fuerza ahí”, sentenció.
Patrullajes militares y monitoreo permanente
Por su parte, el comisionado de la Macrozona Norte, Alberto Soto, informó que los antecedentes ya fueron puestos a disposición del Ejército y del Ministerio Público.
Soto aseguró que, tras detectarse esta “situación anómala”, se dispusieron patrullajes diurnos y nocturnos combinados entre las Fuerzas Armadas y Carabineros, además de vigilancia tecnológica mediante sensores.
“La situación que se vivió, si bien es cierto que no es deseable, es esperable y para eso estamos preparados. La voluntad del gobierno es seguir con este proceso de forma metódica, constante y lo más efectiva posible”, subrayó el comisionado.
Pese a las explicaciones del oficialismo, el hallazgo del viaducto informal desató una ola de críticas desde la oposición. Distintos parlamentarios acusaron una “evidente falta de resguardo” en la zona y exigieron implementar de manera urgente tecnología de punta y vigilancia humana permanente.