El canciller, Francisco Pérez Mackenna, afirmó que el restablecimiento de servicios consulares con Venezuela es la “primera prioridad” de La Moneda ante la situación de cientos de miles de ciudadanos afectados por la ruptura diplomática entre ambos países.
“Hay más de 700.000 venezolanos viviendo hoy en Chile, alrededor de 25.000 chilenos viviendo en Venezuela y no tenemos relaciones consulares. La primera prioridad para nosotros es restablecer las relaciones consulares”, declaró Pérez Mackenna a EFE durante su visita a Nueva Delhi.
El ministro explicó que el Gobierno chileno busca reconstruir canales básicos de comunicación e intercambio de información con Caracas para atender necesidades administrativas y migratorias de ciudadanos de ambos países.
“Hemos iniciado conversaciones, me tocó estar con el canciller de Venezuela en la CELAC (…) Necesitamos normalizar la transferencia de información entre Chile y Venezuela para poder darle los servicios consulares a la gente que lo necesita”, indicó.
En ese sentido, el jefe de la diplomacia chilena reiteró además que cualquier diferencia interna debe resolverse a través del sistema democrático.
“Ojalá los venezolanos puedan avanzar en eso de acuerdo a sus propias normas y decisiones”, agregó.
Recordemos que los vínculos diplomáticos entre Santiago y Caracas se rompieron tras las elecciones venezolanas de 2024, después de que el Gobierno chileno cuestionara la transparencia de los comicios y denunciara irregularidades en el proceso.
Venezuela retiró posteriormente a todo su personal diplomático de Chile y exigió la salida de los representantes chilenos en Caracas.
Desde entonces, la ausencia de canales oficiales ha dejado en un limbo administrativo a miles de ciudadanos y ha complicado los mecanismos de cooperación y seguridad entre ambos países.
La ruptura también eliminó la conexión aérea directa entre Santiago y Caracas, dificultando la ejecución de expulsiones de inmigrantes irregulares hacia territorio venezolano.
De acuerdo con cifras oficiales, existen más de 75.000 órdenes de expulsión pendientes en Chile, de las cuales cerca de la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos.