Desde la reinstalación del cargo de Primera Dama, María Pía Adriasola ha impulsado una agenda enfocada en la infancia y la familia, marcando distancia de las llamadas “actividades identitarias y de género”.
Especialistas señalan que, a diferencia de otras primeras damas, ha mostrado una intención de intervenir políticamente, rasgo que podría transformarse en su principal sello.
María Pía Adriasola: el activo rol social y político de la Primera Dama
En apenas dos meses, María Pía Adriasola se transformó en uno de los rostros más visibles del nuevo gobierno.
La reinstalación del cargo de Primera Dama -eliminado durante la administración de Gabriel Boric- ha estado acompañada de una agenda social que refleja las causas que Adriasola impulsó durante años: primera infancia, familias de acogida y adultos mayores.
En ese despliegue ha trabajado estrechamente con la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, marcando además una distancia explícita con las agendas identitarias y de género promovidas por gobiernos anteriores.
A ello ha sumado iniciativas vinculadas a la salud femenina. La semana pasada, por ejemplo, recibió en su oficina a la exsubsecretaria Paula Daza para abordar estrategias de prevención del cáncer cervicouterino.
Para algunos analistas, su irrupción no solo significó el retorno de una figura clásica dentro de la estructura presidencial, sino también la recuperación de símbolos, referencias culturales y códigos propios de la derecha chilena.
Sin embargo, el académico de la Escuela de Ciencia Política de la UDP, Hernán Campos, advirtió que todavía no está completamente definido cuál será el verdadero alcance de su rol:
“En importante medida, sus apariciones públicas han estado marcadas por anuncios, y a su vez se ha visto acompañar al presidente en varias oportunidades”.
Intervenciones políticas dentro del oficialismo
Más allá de su agenda social, su protagonismo también ha comenzado a leerse en clave política. La Primera Dama ha participado activamente en reuniones y cónclaves del oficialismo, donde incluso ha intervenido con llamados a la unidad.
Para el director de Ciencia Política Universidad Finis Terrae, Felipe Munizaga, Adriasola está cumpliendo un doble rol marcado por el foco político:
“Esta Primera Dama ha estado en bastantes reuniones que tienen foco puramente político, estuvo en Cerro Castillo, por ejemplo, expresando opiniones. Creo que es muy importante cuál de los dos focos va a prevalecer”.
Para el decano de la Facultad de Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Marco Moreno, ese despliegue, eso sí, contiene riesgos:
“Mientras más se politiza la figura de la Primera Dama más se expone al conflicto contingente y a la lógica de la polarización. Es decir, deja de ser una figura institucional y pasa a ser parte del debate político cotidiano”.
En estos primeros meses, María Pía Adriasola pasó de mantener un perfil históricamente reservado a asumir una exposición pública permanente, construyendo -según destacan en el oficialismo- un espacio propio dentro de la administración.