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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Corte de Apelaciones de Concepción rechazó apelación de apoderada y confirmó cancelación de matrícula de estudiante en colegio de Curanilahue, Bío Bío. Menor con más de 40 anotaciones negativas, incluyendo porte de arma blanca, fue sancionado tras faltas graves al reglamento escolar. Tribunal destacó seguimiento y apoyo brindado al estudiante. La medida se tomó tras reuniones y monitoreo de su conducta. Aunque el alumno podría tener necesidades especiales, debe cumplir normas de convivencia. Conductas incluyeron agresiones, lenguaje obsceno y gestos inapropiados.

La Corte de Apelaciones de Concepción rechazó el recurso de apelación presentado por una apoderada y confirmó la resolución que canceló la matrícula de estudiante que incurrió en múltiples faltas de carácter grave al reglamento escolar de un colegio de Curanilahue, en la región del Bío Bío. El menor registraba más de 40 anotaciones negativas, incluido por el porte de un arma blanca.

En un fallo unánime, la Sexta Sala del tribunal de alzada descartó un actuar ilegal o arbitrario en la medida determinada por el establecimiento, acreditando que el colegio realizó diversas acciones de seguimiento y le brindó apoyo al estudiante. En ese contexto, entre agosto y octubre de 2025, se sostuvieron reuniones con los apoderados destinadas a monitorear su evolución conductual, adherencia a tratamiento farmacológico y desempeño escolar.

En la resolución se argumentó que, si bien el alumno podía presentar condiciones que configuren necesidades educativas especiales, eso no lo exime del deber de cumplir las normas de convivencia escolar contenidas en el reglamento interno de su colegio. “El derecho a la educación del estudiante debe necesariamente armonizarse con los derechos de los demás miembros de la comunidad escolar”, se añade en el escrito.

Porte de navajas y más de 40 anotaciones negativas

Sobre las conductas que derivaron en la cancelación de la matrícula, se detalla que el menor incurrió en 2024 en episodios reiterados de especial gravedad, entre los cuales destacan el porte de armas blancas (navajas) en al menos dos oportunidades al interior del establecimiento; la agresión a un compañero, que resultó con lesiones; la utilización de lenguaje obsceno; y la ejecución de gestos de connotación sexual contra docentes y compañeras.

También se tuvo en consideración las 42 anotaciones negativas que tuvo en el período anual y que evidencian una conducta persistente y reiterada en el tiempo.

La decisión del colegio fue respaldada por la Superintendencia de Educación, al concluir que la medida se ajustó a las disposiciones que regulan la materia, sin advertir infracciones de carácter formativo ni vicios en su tramitación.