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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Corte de Apelaciones de Santiago reabrió la investigación por la muerte del exministro José Tohá, ocurrida en 1974 en el Hospital Militar. La Quinta Sala dejó sin efecto decisiones anteriores y ordenó nuevas diligencias. Abogados y DDHH sostienen que hay indicios de homicidio.

La Corte de Apelaciones de Santiago resolvió reabrir la investigación por la muerte del exministro del Interior y de Defensa del gobierno de Salvador Allende, José Tohá, ocurrida el 15 de marzo de 1974 en dependencias del entonces Hospital Militar.

La decisión fue adoptada por la Quinta Sala del tribunal de alzada, que dejó sin efecto las resoluciones dictadas anteriormente por la ministra en visita extraordinaria Paola Plaza González. Con ello, la causa vuelve a etapa de sumario y se ordenó realizar nuevas diligencias para avanzar en el esclarecimiento del caso.

Corte reabre causa que investiga la muerte del exministro José Tohá

La reapertura se produjo luego de los alegatos presentados por el abogado querellante Nelson Caucoto, representante de la familia Tohá, y por Ilan Sandberg, del Programa de DDHH, quienes sostuvieron ante la Corte que existen antecedentes suficientes para descartar la tesis de suicidio instalada por la dictadura y apuntar a la intervención de terceros en la muerte del exsecretario de Estado.

La investigación había sido cerrada en dos ocasiones por la ministra Plaza, quien consideró agotadas las diligencias solicitadas por los querellantes. Sin embargo, ambas decisiones fueron apeladas.

La causa comenzó a ser investigada por el ministro Jorge Zepeda, quien logró condenas contra dos funcionarios de la Fuerza Aérea por el delito de tormentos aplicados a Tohá, fallo posteriormente ratificado por la Corte Suprema de Chile. Más adelante, el ministro Miguel Vázquez procesó por homicidio calificado, en calidad de encubridor, al exjefe de gabinete del director del Hospital Militar, Jorge Luis Chovan, quien falleció recientemente.

Tras conocerse la resolución, Caucoto valoró la decisión del tribunal y aseguró que representa “un nuevo impulso” para una causa que calificó como histórica. El abogado sostuvo que “es imposible” que la investigación concluya sin identificar a los responsables:

“Es imposible que habiendo sido asesinado don José Tohá en un recinto militar, termine la investigación sin determinar los autores de este crimen”, señaló.

Asimismo, recordó que han debido pasar décadas para derribar oficialmente la tesis del suicidio y avanzar judicialmente en el caso. Según señaló, primero se logró acreditar judicialmente los tormentos sufridos por el exministro y posteriormente se obtuvo el primer procesamiento por homicidio calificado:

“Estos crímenes de lesa humanidad no pueden quedar impunes de acuerdo al mandato del Derecho Internacional. A los familiares de las víctimas les asiste el derecho inalienable e inderogable a que los procesos en que investigan los delitos cometidos contra sus familiares sean completamente esclarecidos”.

La muerte del exministro Tohá

José Tohá, abogado, periodista y militante socialista, fue detenido el 11 de septiembre de 1973 en el Palacio de La Moneda tras el golpe de Estado. Luego permaneció recluido en distintos recintos militares, entre ellos la Escuela Militar, Isla Dawson, el Regimiento Pudeto y la Academia de Guerra Aérea, donde —según estableció la investigación— fue sometido a torturas.

El 15 de marzo de 1974 fue encontrado muerto al interior de una habitación del Hospital Militar. La versión oficial de la época indicó que se había suicidado ahorcándose con un cinturón dentro de un clóset. Sin embargo, con el paso de los años surgieron dudas sobre esa tesis, especialmente debido al deteriorado estado físico en que se encontraba: pesaba cerca de 49 kilos y medía 1,92 metros.

En 2010, sus restos fueron exhumados y posteriormente, dos informes forenses —del Servicio Médico Legal y de equipos especializados de la Universidad de Chile y la Universidad de Concepción— concluyeron que su muerte era “atribuible a terceros”.