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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La renuncia de Rafael Araos a la Subsecretaría de Ciencia generó controversia al revelar su negativa a firmar despidos masivos. Araos confirmó la existencia de un plan de desvinculaciones, contrastando con la ministra Ximena Lincolao, quien negó la orden. La salida de Araos evidenció diferencias entre perfiles técnicos y políticos en el Ejecutivo, resaltando discrepancias de estilo y trabajo.

La salida de Rafael Araos de la Subsecretaría de Ciencia abrió un nuevo flanco para el Gobierno, especialmente para la cartera liderada por Ximena Lincolao. En las últimas horas, el propio exsubsecretario rompió el silencio y confirmó que su renuncia se debió a su negativa a firmar masivos despidos al interior de la repartición.

La polémica salida del epidemiólogo dejó al descubierto las tensiones entre perfiles técnicos y criterios políticos al interior del Ejecutivo. Ante ello, esta trama sumó un nuevo capítulo. Por medio de mensajes enviados a CHV, Araos desmintió a su exjefa y aseguró que sí había plan de desvinculaciones.

En uno de los mensajes, el exsubsecretario sostuvo que “te puedo confirmar por este medio que la orden de diseñar y ejecutar un plan de desvinculaciones masivo es real y hay testigos. Además, ¿por qué inventaría yo -o terceros- algo tan grotesco?”

En otro de los mensajes enviados, Araos se preguntó si “¿fue la única razón por la que renuncié? No, fue la gota que rebalsó el vaso. ¿Qué vaso? Profundas diferencias de fondo y forma acerca de cómo enfrentar un mismo desafío”.

Diferencias de fondo y forma entre Lincolao y Araos

Recordemos que, tras concretarse la renuncia de Araos, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, negó que existiera una instrucción para ejecutar despidos masivos. “La historia de que hay una lista de cuarenta personas que se va a desvincular es falsa. No existe esa lista”, aseguró en declaraciones consignadas por Emol.

La ministra también desdramatizó la salida de funcionarios junto al exsubsecretario. “Tampoco es efectivo que se fue con muchas personas que lo siguieron. Se fue él, la jefa de Gabinete con la que llegó y una abogada que él trajo. En definitiva, se fue con las dos personas con las que llegó”, sostuvo.

No obstante, Lincolao reconoció diferencias en la manera de conducir la subsecretaría. “Yo vengo de un partido distinto. En EE. UU. hay otra velocidad y con él había diferencias de estilo y trabajo”, señaló. “Yo vengo de un mundo en el que, si hay que hacer cambios, es mejor hacerlos rápido”, añadió.

Pese a la controversia, la ministra evitó profundizar el conflicto personal con Araos. “No voy a decir nada malo de él. Es una buena persona y le deseo lo mejor”, cerró.

Así las cosas, la polémica salida del epidemiólogo dejó al descubierto las tensiones entre perfiles técnicos y criterios políticos al interior del Ejecutivo.