El diputado Ind-PPD Jaime Araya filtró una minuta confidencial del Gobierno que detalla la estrategia comunicacional para enfrentar la crisis por el alza de los combustibles que anunció el propio Ejecutivo. El parlamentario expuso el documento en su cuenta de X y lanzó duras críticas contra la administración.
“Pasen a leer la minuta de las mentiras que quiere instalar el gobierno”, escribió Araya en la red social. El legislador acompañó su mensaje con imágenes del documento interno, el mismo que de acuerdo con fuentes de La Radio circuló entre funcionarios de gobierno para unificar el discurso oficial frente al incremento histórico de las gasolinas y el diésel.
En su publicación, el diputado Araya cuestionó la prioridad del Ejecutivo. “¿Se puede ser más frívolo? Pensando en instalar un relato, mientras ponen una bomba en el presupuesto de las familias de clase media, solo les interesan los réditos políticos, se les cayó la máscara”, escribió Araya, acompañando sus palabras con el hashtag “Renuncia” dirigido al principal asesor político del Gobierno, Cristián Valenzuela.
La filtración ocurre en medio de la tensión generada por el anuncio del alza de $370 por litro en gasolina de 93 y $580 en diésel, medida que comenzará a regir este jueves.
Minuta revela ejes comunicacionales y líneas rojas
El documento filtrado por el parlamentario, que lleva por título “Minuta sobre el alza de los combustibles” y contiene la etiqueta “confidencial y de uso interno”, establece los lineamientos que el Gobierno busca instalar en el debate público. Según el texto, el relato oficial debe asentarse en dos pilares: una crisis internacional originada por la guerra y una grave herencia fiscal recibida de la administración anterior.
“Hay una guerra. Una guerra que nadie pidió. Una guerra que comenzó lejos, pero que esta semana llegó a la bomba de bencina de cada chileno”, señala el documento en su apertura. En paralelo, instruye a los voceros a explicar que la caja fiscal estaba vacía y que el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP) registraba apenas US$5 millones al momento de asumir.
La minuta detalla además que el shock externo disparó el precio del petróleo de US$70 a US$110 en tres semanas, un alza del 54% con una velocidad no vista en 40 años. Absorber el alza completa habría costado hasta US$4.000 millones, recursos que, según argumenta el texto, no existen debido al aumento de la deuda pública en US$40.000 millones durante los últimos cuatro años.
Uno de los apartados es la denominada “lista roja”, donde se enumeran los errores que los voceros no deben cometer. Entre ellos, se prohíbe decir “la situación es grave”, frase que según el documento “activa pánico y transmite pérdida de control”. En su lugar, se instruye a las autoridades a afirmar que “hay un desafío real y tenemos un plan concreto”.
El documento también prohíbe mencionar impuestos nuevos o deuda descontrolada, incluso para descartarlos, ya que “instala el miedo”. Si la pregunta aparece, la respuesta debe ser una sola frase: “No hay impuestos nuevos. Fin.” Otra línea infranqueable expuesto en la minuta es no atacar personalmente a figuras del gobierno anterior, limitándose a datos y responsabilidad institucional para no caer en la eventual difamación.
El otro eje de la minuta por alza de combustibles: anticiparse a críticas
El documento filtrado también contiene un apartado de “anticipación de críticas de la oposición”, donde se preparan respuestas para los cuestionamientos previstos. Frente a la acusación de que el Gobierno “aplica disciplina fiscal a costa de la clase media”, la minuta instruye responder que “el gobierno que recortó de verdad fue el que vació el FEPP”.
En caso de que se cuestione la preparación del Gobierno, el texto sugiere no ponerse a la defensiva y atacar en positivo con conceptos como “velocidad de reacción, claridad del diagnóstico, decisión ejecutiva”. Además, advierte que “el relato propio debe llegar antes que la pregunta hostil”.
La minuta establece reglas diferenciadas para los voceros del Ejecutivo y para la bancada oficialista. Mientras a los primeros se les indica “hablar de soluciones, nunca de culpas” y utilizar la palabra “Juntos” en toda comunicación, a los parlamentarios oficialistas se les asigna el rol de “hablar de responsabilidades” y acompañar cada acusación con una cifra concreta.
El cierre sugerido por la minuta interna ante el alza de combustibles es enfático: “Ni una guerra lejana ni un fisco quebrado por una mala administración van a detener a Chile. Juntos, Chile sale adelante”.