Cuatro militantes del Partido Comunista (PC) y uno del Frente Amplio (FA), el pasado jueves, arribaron a Cuba para entregar ayuda humanitaria en una misión que se extendió hasta este pasado domingo.
Además de gestionar el arribo de las 20 toneladas de apoyo, la comitiva asistió a una asamblea internacional que contó con la intervención del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
Delegación del PC y FA viaja a Cuba con ayuda humanitaria
Los diputados comunistas Boris Barrera, Luis Cuello, Daniela Serrano, el senador de la misma tienda, Daniel Núñez y el secretario de Relaciones Internacionales del Frente Amplio, Javier Ahumada, arribaron el pasado jueves al aeropuerto José Martí de Cuba con seis maletas.
Estas contenían más de 20 toneladas de ayuda, compuestas por suministros médicos, medicamentos, jeringas y kits de rehidratación.
El diputado, Luis Cuello, afirmó que esta causa humanitaria ayudará a fortalecer a la oposición:
“Fundamental para articular tanto las fuerzas de izquierda y centro izquierda… Pero sobre todo, porque no es posible aceptar que se impida la ayuda como la alimentación…”
En la Democracia Cristiana no piensan lo mismo.
Críticas desde la DC y Republicanos
El consejero nacional de la DC, Nicolás Preuss, aseguró que el pueblo cubano paga las consecuencias de una dictadura “de extrema izquierda” que ha dejado a las personas en unas condiciones de vida inaceptables.
“Que el Partido Comunista encabece esta ayuda humanitaria, siendo que ellos han sido los principales precusores de mantener la dictdura cubana, me parce una falta completa de racionalidad”.
El diputado del Partido Republicano, Cristián Araya, consideró que al Frente Amplio y al Partido Comunista no les interesa el bienestar de los cubanos sino que el favor del régimen de La Habana.
“En una obseción casi patalógica, no pierden la oportunidad estos parlamentarios para tratar de congraciarse con el regimen dicttorial”.
La entrega de ayuda humanitaria no fue lo único que hicieron los chilenos en Cuba. La delegación participó en un encuentro masivo junto a más de 600 delegados de 33 naciones.
Allí hubo una intervención del mandatario Miguel Díaz-Canel y los parlamentarios chilenos también se reunieron con el presidente de la Asamblea Nacional de Cuba.