Un llamado a la unidad y al diálogo realizó la diputada del Partido Comunista, Karol Cariola, en medio de la crisis política generada luego de que el Partido Socialista (PS) decidiera cortar relaciones con el PC y el Frente Amplio, tras las duras críticas de estas colectividades por el respaldo socialista a la Ley Naín-Retamal.
El quiebre se da luego de que dicha normativa fuera invocada en la absolución del excarabinero Claudio Crespo, acusado de dejar ciego a Gustavo Gatica durante las manifestaciones del denominado Estallido Social, fallo que reabrió tensiones al interior del oficialismo.
En ese contexto, Cariola calificó como “tremendamente doloroso” el veredicto y lamentó que la situación haya derivado en enfrentamientos entre sectores afines. “Más doloroso todavía que termine transformándose en una pelea entre los sectores que hoy día tenemos que estar más unidos que nunca”, sostuvo.
La parlamentaria reconoció que la Ley Naín-Retamal fue un punto de quiebre desde su tramitación. “Es cierto que hemos tenido diferencias respecto de ciertos procesos legislativos (…) fue una ley que causó diferencias entre varias de nuestras bancadas y también con el gobierno”, afirmó, subrayando que hoy la prioridad debe ser “construir unidad, capacidad de diálogo y de acuerdo”.
Consultada por el emplazamiento del PS, que solicitó retractaciones para normalizar relaciones, Cariola descartó entrar en una dinámica de recriminaciones. “Acá se han dicho cosas muy horribles, lamentablemente, de parte de distintos sectores. Y creo que ese no es el tono que se necesita”, señaló, insistiendo en que el foco debe estar en el futuro y no en profundizar divisiones.
En esa línea, la diputada advirtió que la fragmentación del sector solo beneficia a la derecha. “La división de nuestro sector solo fortalece a la derecha y a la ultraderecha. La gente no nos quiere ver peleando, la gente nos quiere ver unidos”, remarcó, frase que resume el eje central de su mensaje político.
Respecto al fondo del debate, Cariola fue clara al manifestar su postura crítica frente a la Ley Naín-Retamal, asegurando que votó en contra y que advirtió sus posibles consecuencias. “Estamos convencidos de que es una mala norma, que hay que volver a revisar, porque trae este tipo de consecuencias”, dijo, apuntando a una eventual vulneración de derechos fundamentales.
“No es posible que a un ciudadano chileno le hayan sacado los ojos y que eso quede en impunidad, a pesar de que está comprobado quién lo hizo”, enfatizó, diferenciando entre la protección institucional a Carabineros y la consolidación de escenarios de impunidad.
Finalmente, llamó a una reflexión profunda sobre el rol que jugaron los distintos actores políticos en la aprobación de la ley y recalcó que el desafío que viene “no va a ser fácil”, por lo que requerirá cohesión y acción política concreta para resguardar los avances logrados y enfrentar eventuales retrocesos.