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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Cámara de Diputadas y Diputados se vio envuelta en la polémica tras las críticas del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, a la Ley Uber. Parlamentarios de distintas bancadas presentaron un reclamo formal ante la embajada estadounidense por considerar que hubo intervencionismo en asuntos internos del país. La Comisión de Relaciones Exteriores respaldó esta postura y acordó enviar una carta a la Cancillería en protesta.

La Cámara de Diputadas y Diputados entró de lleno en la controversia generada por las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, sobre la Ley Uber, luego de que una ofensiva parlamentaria acusara al diplomático de intervencionismo en asuntos internos del país.

La mañana de este martes, el diputado Luis Cuello (PC), junto a parlamentarios del Frente Amplio, el Partido Comunista y el Partido Socialista, ingresó una carta a la Mesa de la Cámara solicitando que se formule un reclamo formal ante la embajada estadounidense por los dichos del embajador, quien había cuestionado la Ley EAT —conocida como Ley Uber— calificándola de “sobrerregulación”.

Cuello sostuvo que las declaraciones de Judd “constituyen una interferencia, una injerencia ilegítima que no podemos aceptar”, subrayando que “Chile es un Estado independiente desde 1818 y no necesita que una potencia extranjera le diga qué puede o no puede legislar”.

Más tarde, la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, encabezada por la diputada Ericka Ñanco, reforzó esa postura y acordó por unanimidad enviar una carta a la Cancillería en reclamo por los dichos del embajador, elevando así el conflicto al plano diplomático.

El reclamo formal por dichos de embajador de EEUU

En el documento —al que tuvo acceso BioBioChile— la comisión reafirma que la soberanía de Chile “comprende la plena autonomía para dictar leyes, definir políticas públicas y regular sus mercados conforme al interés general, sin presiones ni interferencias externas”.

Además, sostienen que el principio de no intervención y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas obligan a los agentes diplomáticos “a respetar las normas del Estado receptor y a abstenerse de inmiscuirse en sus asuntos internos, especialmente mediante pronunciamientos públicos”.

“En ese marco, la Comisión solicita respetuosamente a esa Cancillería que, por los canales diplomáticos correspondientes, se represente al Embajador de Estados Unidos en Chile la conveniencia de abstenerse de realizar manifestaciones públicas respecto de regulaciones chilenas aprobadas democráticamente por el Congreso Nacional”, finaliza la carta.

Brandon Judd visitará el Congreso

El escenario político se vuelve aún más delicado porque, pese a esta ofensiva institucional, está confirmada para este miércoles la visita de Brandon Judd al Congreso Nacional.

El embajador se reunirá con los presidentes de ambas cámaras y con el grupo de amistad Chile–Estados Unidos. Desde la Comisión de Relaciones Exteriores, el diputado Raúl Soto advirtió la contradicción de recibir al diplomático en medio de la polémica generada por sus declaraciones.

Así, la Cámara queda instalada en una doble dinámica: por un lado, activando reclamos formales contra el embajador por una eventual injerencia, y por otro, manteniendo la agenda diplomática que permitirá su presencia en el Congreso en pleno conflicto político.