El candidato presidencial independiente, Marco Enríquez-Ominami, presentó esta mañana su propuesta de “Arquitectura Financiera Soberana“, con la que promete dotar a Chile de herramientas para enfrentar la volatilidad internacional, proteger los fondos previsionales y financiar el desarrollo de nuevas industrias tecnológicas y verdes.
En la instancia, el aspirante partió marcando diferencias con sus contendores, asegurando que “la derecha y el oficialismo no son capaces de hablar de economía. Lo vimos anoche. Prefieren instalar la agenda del miedo porque no tienen fundamentos para hablar de crecimiento, productividad o inversión”.
“No tienen ni siquiera financiado sus programas de gobierno, como sí lo hemos hecho nosotros, nos hemos preocupado de presentar un programa de gobierno que esté absolutamente justificado, fundamentado desde el punto de vista económico”, acusó.
Tras ello, el candidato explicó su propuesta, que -dijo- surge como respuesta al estancamiento económico que vive el país y a la incertidumbre que afecta a las familias y la economía nacional. Buscando cambiar “volatilidad por resiliencia”, a través de un mecanismo que otorgue estabilidad y desarrollo económico al país.
Detalle de la propuesta económica de ME-O
Durante la exposición, Camilo Lagos, encargado económico de ME-O, detalló el contexto macroeconómico que motiva la propuesta. En esa línea, recordó que el crecimiento del PIB durante los primeros años del actual gobierno fue de apenas 1,8%, uno de los más bajos desde el retorno a la democracia, mientras que la inflación se ha mantenido elevada y el desempleo supera el 8%, llegando al 10% en mujeres.
Mencionó, además, la fuga de capitales desde 2019, estimada en $60 mil millones de dólares, y la reducción del Fondo de Estabilización Social a cerca de cinco mil millones, cuando -dijo- debiera superar los cuarenta mil.
Lagos explicó que la nueva estructura financiera buscaría estabilizar los flujos de capital, proteger la soberanía económica y crear condiciones para un crecimiento sostenido.
Detalló tres medidas principales: un mecanismo de estabilidad y desarrollo que actúe como amortiguador fiscal ante choques externos; un fondo soberano mineral que capture parte de las rentas del cobre y el litio para destinarlas a ahorro e inversión tecnológica; y un seguro catastrófico previsional para proteger los fondos de pensiones ante crisis financieras o caídas de rentabilidad.
ME-O apunta que candidatos “venden humo”
Enríquez-Ominami retomó la palabra al cierre de la presentación para subrayar que “Chile no necesita medidas, requiere reformas, porque nos agotamos como modelo económico”. Añadió que la propuesta busca financiar tanto las necesidades urgentes como las de largo plazo, incluyendo inversión en ciencia, tecnología e inteligencia artificial.
Consultado por el último debate presidencial, el candidato sostuvo que “anoche se cayeron las máscaras. Se demostró quién tiene sustento y quién vende humo. Los candidatos de la derecha mienten cuando dicen que pueden financiar más seguridad o más beneficios sin reforma tributaria. Es mentira. Y lo peor es que lo saben”.
Finalmente, ME-O adelantó que viajará a Antofagasta para profundizar sus propuestas en materia de seguridad y desarrollo económico, y que cerrará su campaña en La Cisterna–El Bosque, en un acto masivo.
“Chile no está condenado a administrar escasez. Chile puede producir riqueza nueva”, concluyó.