Nacional
Martes 24 julio de 2018 | Publicado a las 19:50
Latinoam√©rica lidera cifras de ambientalistas muertos a nivel mundial seg√ļn ONG
Publicado por: Matías Vega
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Por haberse opuesto a proyectos mineros, forestales o agroindustriales, al menos 207 personas murieron en el mundo en 2017, de las cuales casi un 60% en Am√©rica Latina y especialmente en Brasil, seg√ļn la ONG Global Witness.

Este balance contabilizado en 22 pa√≠ses est√° sin duda por debajo de la realidad, seg√ļn el informe “¬ŅA qu√© precio?”, publicado el martes por la ONG brit√°nica. La cifra supera adem√°s el r√©cord de 2016, con al menos 200 muertos.

Las v√≠ctimas eran l√≠deres locales, responsables de proteger la fauna salvaje o “personas corrientes” que defend√≠an sus tierras.

Brasil registr√≥ el peor balance, con 57 muertos, con tres masacres en las que fallecieron 25 personas. Ese balance fue cuestionado por el gobierno brasile√Īo, que acus√≥ a la ONG de utilizar “datos equivocados, inflados, f√°giles y una metodolog√≠a dudosa”.

El segundo país con más asesinatos de ambientalistas es Filipinas (48), seguido de Colombia (24 muertos) y México (15).

M√©xico y Per√ļ, al alza

Global Witness alerta sobre el incremento espectacular de muertes en M√©xico (eran s√≥lo 3 en 2006), donde el “aumento del crimen organizado, la impunidad continua y el fracaso del gobierno en proteger” a los defensores del medioambiente ha llevado al “brutal silenciamiento” de quienes se oponen por ejemplo a la explotaci√≥n maderera o a la miner√≠a.

Per√ļ tambi√©n registr√≥ un salto significativo, de 2 a 8 muertos en un a√Īo, mientras que con respecto a su poblaci√≥n, Nicaragua fue el pa√≠s m√°s afectado (4).

En cambio, en Honduras el n√ļmero de muertos baj√≥ de 14 en 2016 a 5 en 2017, si bien “la creciente represi√≥n de la sociedad civil ha restringido lo que las personas defensoras pueden decir y hacer”, seg√ļn el informe de la ONG, cuya actividad se inici√≥ en 2002.

En total, uno de cada cuatro asesinatos de ambientalistas en el mundo (al menos 46, el doble que en 2016), estuvieron vinculados con la industria agroalimentaria. Cuarenta debido a disputas mineras (33 en 2016), 26 relacionados con la deforestación y un récord de 23, sobre todo guardias forestales africanos, por tratar de proteger a animales de los cazadores furtivos.

Para Global Witness, el v√≠nculo entre esta violencia y los productos de consumo habitual es claro: “La agricultura a gran escala, la miner√≠a, la caza furtiva y la tala producen art√≠culos para el hogar, que utilizamos y consumimos: aceite de palma para el champ√ļ, soja para la carne, madera para nuestros muebles”.

Tambi√©n se produjo un recrudecimiento de la violencia contra quienes defienden sus tierras frente a una agricultura “destructiva”, seg√ļn la ONG, que critica a los gobiernos “negligentes” y a las empresas “irresponsables” por anteponer “a la vida humana” los beneficios y la demanda de los consumidores.

El informe destaca, entre otras, la muerte del colombiano Hernán Bedoya, líder afrodescendiente del Chocó (al noroeste), asesinado por un grupo paramilitar que le disparó 14 veces por haberse opuesto a la palma aceitera, las bananeras y las fincas ganaderas que se expandían en el territorio de su comunidad, destruyendo el bosque.

Para la escritora canadiense Margaret Atwood, autora de la popular distop√≠a “El cuento de la criada”, estas historias “son chocantes individualmente. Colectivamente, nos muestran una epidemia de violencia contra los defensores de la Tierra”.

Brasil acusa a la ONG de usar “fake news”

La ONG advierte de que no sólo ocurren asesinatos, dando cuenta de todo un arsenal para amordazar a los oponentes: amenazas de muerte, detenciones, persecuciones, ciberataques, violencia sexual y desapariciones.

En Brasil, granjeros armados con machetes y fusiles hirieron a 22 indios Gamela, de quienes quer√≠an sus tierras. A algunas v√≠ctimas les cortaron una mano, se√Īala el reporte.

Por este suceso, nadie compareci√≥ ante la justicia, “lo que refleja una gran cultura de impunidad e inacci√≥n por parte del gobierno brasile√Īo para apoyar a las personas defensoras”, prosigue.

La Presidencia brasile√Īa acus√≥ a Global Witness de “distorsionar los hechos”, sin investigar presuntas “fake news usadas para atacar al gobierno” y atribuyendo a conflictos agrarios lo que en muchos casos habr√≠an sido ajustes de cuentas entre narcotraficantes.

El comunicado de la Presidencia sostiene adem√°s que “el agronegocio genera buena parte del empleo y la renta del pa√≠s” y que “no se puede generalizar sin fundamento, a todos los agricultores brasile√Īos, cr√≠menes que constituyen casos localizados”.

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