Pablo Iglesias, el fundador de Podemos en España, ha estado alejado de la política partidista de su país al menos desde 2021, cuando perdió las elecciones a la Asamblea de Madrid ante Isabel Díaz Ayuso. Desde ese entonces mantuvo una mirada más bien desde un segundo plano, aunque no sin polémicas.
La última le salpicó precisamente esta semana, cuando se dio a conocer que trabajadores de su restaurante en Madrid lo acusaron por malos tratos laborales. Esto se sumó a denuncias que empleados de su canal de TV, habían efectuado hace un tiempo.
La situación es especialmente cuestionable, más aún cuando se trata de un dirigente que en el pasado hizo suyo un discurso de protección al sindicalismo, regulación de las jornadas laborales y resguardo de los asalariados.
Según expone el Corriere della Sera, las últimas son denuncias de empleados de la Taberna Garibaldi, en Madrid, quienes aseguran que han sido víctimas de acoso laboral por parte de sus jefes, comentarios despectivos, no pago adecuado de las horas extras y que varios están con licencia por motivos de salud mental.
“La dirección tampoco habría respondido a las solicitudes de pago retroactivo y a una mejor definición de las funciones, y se habría negado a aprobar un protocolo contra la violencia de género, a pesar de las reiteradas peticiones y la reputación ‘progresista’ y ‘feminista’ del cofundador de Podemos”, expuso el medio.
Por lo pronto, desde la Taberna Garibaldi aseguran que los problemas se han conversado adecuadamente, indicando brevemente que: “Cuando surgieron problemas en el trabajo, los abordamos y resolvimos mediante el diálogo con los compañeros responsables de la administración y gestión del establecimiento. No aceptamos que se explote la mala fama de uno de los socios para perseguir intereses ajenos a los nuestros”.
No obstante, este episodio es uno más en medio de las polémicas que han afectado a Pablo Iglesias en 2026.
Recién a mediados de mayo, extrabajadores de Canal Red, fundado por el político, habían efectuado acusaciones muy similares, en torno a malos tratos y jornadas extensas no debidamente pagadas.
Tal ha sido el escándalo, que el caso fue llevado en un documental llamado Romper el bloque, donde se aborda la presunta “vulneración de derechos fundamentales”.
“Hay violencia, malos tratos, persecución sindical, discriminación, despidos injustificados y sanciones. No te tratan como a un ser humano; te tratan como a escoria”, indicó un cofundador llamado Sergio Gregori, quien fuera despedido a fines de 2025.
“Gregori denuncia un clima de acoso laboral y una falta de coherencia entre la retórica y las acciones concretas de la dirección de Podemos”, expuso el medio La Razón de España.
Por su lado, en algo muy similar al caso de Taberna Garibaldi, desde la dirección de Canal Red aseguran que el documental es “un intento de venganza” de Gregori hacia Iglesias.
Pablo Iglesias en Cuba
Pablo Iglesias anunció su salida de la política en 2021, dejando el liderazgo de Podemos en manos de su pareja, Irene Montero. Si bien ya no es un dirigente visible, ha seguido operando desde un segundo plano.
De hecho, Iglesias ha mantenido su relación cercana con dirigentes del Frente Amplio en Chile, y el expresidente Gabriel Boric, a quien alabó en varias ocasiones.
El exdirigente español vio con buenos ojos el proceso constituyente en Chile, y también defendió al exembajador chileno en España, Javier Velasco, a raíz de la viralizada foto que lo mostraba en un auto junto a los pies de su pareja.
“Aquí tienen al repugnante dictador Pinochet hacer una carantoña a su repugnante esposa, pero la derecha mediática chilena y sus perros en las redes despellejan al embajador en España y a su pareja por tener un gesto tierno”, indicó en ese momento.
Su última visita a nuestro país fue en enero pasado, cuando participó de la Fiesta de los Abrazos.
Sólo dos meses después Iglesias inició otra aventura, esta vez en Cuba. El político llegó hasta la isla con una comitiva de su Canal Red, a modo de contar una visión personal de cómo era la vida en aquel país, bajo un duro bloqueo de EEUU.
“Tuvimos una primera reunión con compañeros del partido Comunista, quienes nos explicaron que la situación es difícil, pero tampoco es como se está presentando desde afuera”, indicó en uno de sus primeros videos.
Durante aquella estadía, cuestionada por rivales políticos en España, también entrevistó al presidente Miguel Díaz-Canel.
No obstante, el factor que generó más indignación tuvo relación con un dato que entregaron medios como El Mundo o La Razón, los cuales aseguraron que el hombre estuvo hospedado en un hotel de lujo durante su estadía en La Habana.
“Durante la entrevista, Iglesias intentó sin éxito disculparse tras el escandaloso vídeo que marcó su estancia habanera, cuando aseguró que la situación no es tan difícil. Lo hizo desde un hotel de lujo, con electricidad y agua 24 horas, lo que falla en la mayoría de los hogares cubanos”, expuso El Mundo.
Ese mismo medio habló con el artista cubano Ariel Maceo, en el exilio, quien aseguró que aquel viaje había sido prácticamente “unas vacaciones” para toda la comitiva.
“Toda la comitiva socialista que viajó a Cuba a lavarle la imagen al régimen cubano ha disfrutado del mismo privilegio que tienen los dirigentes en Cuba, que le piden sacrificio y dignidad al pueblo cubano mientras ellos tienen electricidad en sus casas y gozan la buena vida. Los mismos dirigentes comunistas cuyos hijos estudian en universidades privadas de España o Estados Unidos. Eso es lo que fue a apoyar Pablo Iglesias”, indicó Maceo.
Por su lado, La Razón detalló que el hotel donde estuvo el dirigente cesó sus operaciones sólo meses después de aquellas actividades.