La renuncia de John Healey al ministerio de Defensa, ha aumentado aún más la presión en torno al primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ahora bajo cuestionamientos por los presupuestos en materia militar.
Healey se suma de esta forma a otras dimisiones en el gobierno dentro del último mes, como Miatta Fahnbulleh, Jess Phillips, Alex Davies-Jones o Wes Streeting, una de las más bulladas. Todas como resultado de los malos resultados del partido Laborista en las pasadas elecciones municipales.
Si bien Starmer nombró de inmediato a Dan Jarvis, las dudas en torno al programa de Defensa británico, presionado por la Otan, siguen en pie.
De hecho, Healey fue bastante duro con Starmer a través de una carta, haciendo énfasis en su presunta inacción en torno a la política militar.
“Esta nueva era para la defensa exigía mayores inversiones a través del Plan de Inversión en Defensa. El trabajo realizado y finalizado el pasado enero, fruto de una excelente e intensa colaboración interministerial, fue supervisado por ti (Starmer), y la ministra de Economía, y confirmaba la escala de los desafíos y exigencias a los que nos enfrentábamos”, expuso.
“Desde entonces, ni tú has sido capaz ni el Tesoro ha querido comprometer los fondos que la nación necesita para defenderse en un tiempo de graves amenazas”, agregó.
Starmer, aún más cuestionado tras salida de Healey
Según el diario El País, Defensa abre un nuevo flanco para Starmer, quien no estaría cumpliendo los compromisos británicos con la alianza del Atlántico Norte, teniendo en cuenta los conflictos de Ucrania e Irán, que son una amenaza latente para Europa.
A eso se sumaban las exigencias de Donald Trump, quien en su segundo mandato en EEUU había prácticamente obligado a los aliados europeos a redoblar sus presupuestos de guerra.
Hasta ahora, el plan de defensa del gobierno Laborista indicaba que el gasto iba a aumentar en 2.5% del PIB en 2027, 3% hacia 2030 y 3.5% hasta 2035. Si bien Trump exigía un 5% para los europeos, se había mostrado satisfecho.
Asimismo, el Plan de Inversión en Defensa involucraba 32.000 millones de libras extras en 2026, e iba a ser presentado en marzo de este año. Sin embargo, las disputas dentro del partido Laborista han retrasado todos los planes.
Por lo pronto, el analista Gordon Rayner indicó en The Telegraph que esta crísis en la cartera de guerra sólo acentúa la denominada ‘guerra civil’ dentro del Laborismo, con dos candidatos dispuestos a competir el liderazgo a Starmer: Andy Burnham y Streeting.
Burnham, actual alcalde de Manchester, aspira a un escaño en la Cámara de los Comunes mediante una elección parcial. Necesitaría un escaño para lanzar una candidatura que le permita desbancar a Starmer. Por su parte, los medios en Inglaterra aseveran que el segundo ha ido perdiendo apoyos.
No obstante, sostiene Rayner, las indecisiones dentro del partido incluso hacen que la opción de Burnham sea muy difícil.
“Los partidarios de Burnham habían hablado con entusiasmo de la posibilidad de que entrara en Downing Street en cuestión de semanas mediante un golpe de estado incruento si ganaba en Makerfield y se presentaba sin oposición para reemplazar a Starmer”, detalló.
“En cambio, los diputados laboristas han formado un pelotón de fusilamiento circular, con Burnham en peligro de recibir balas perdidas”, agregan.
Por lo mismo, ya se asegura que existirán varios días de negociaciones en torno al bloque gobernante, donde incluso podría intervenir el renunciado Healey, quien en su carta adujo: “Les deseo a todos mucha fuerza para afrontar los excepcionales desafíos que enfrentan como Primer Ministro. Como siempre, nuestro Gobierno Laborista seguirá contando con todo mi apoyo”.