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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estados Unidos confirmó la retirada de 5.000 soldados de Europa, desde bases en Alemania sin reubicarlos en otros países, según jefes militares de la OTAN. La medida no afectaría los planes regionales, pero la colocación de misiles de largo alcance está en debate. La decisión fue interpretada como una respuesta a críticas alemanas y forma parte de la Estrategia de Defensa Nacional de EE. UU. para enfocarse en otras amenazas globales, bajo el concepto 'OTAN 3.0'. Los aliados refuerzan su capacidad para permitir a EE. UU.

Los jefes militares de la OTAN confirmaron este martes que Estados Unidos (EEUU) retirará 5.000 soldados de Europa, tal como había expresado Donald Trump hace algunas semanas.

Asimismo, desde la alianza militar sostuvieron que las tropas serán sacadas desde bases militares estadounidenses en Alemania, sin ser reubicadas en otras países.

“Como era de esperar, también debatimos la reciente decisión de Estados Unidos de replegar una brigada acorazada de Europa. Me gustaría subrayar que esta decisión no afecta a la capacidad de ejecución de nuestros planes regionales”, expuso el comandante supremo de la OTAN en Europa, Alexus Grynkewich.

Hasta el momento, una posibilidad que se había barajado era que los soldados estuvieran en Polonia por un periodo, pero aquello quedó descartado.

Por ahora, de acuerdo a El Mundo, queda definir si se desplegarán, o no, los misiles de largo alcance de EEUU en aquel continente, tal como estaba previsto hace dos años.

EEUU concretará retiro de 5.000 soldados de Europa

“Hemos abordado la reciente decisión de Estados Unidos de retirar una brigada blindada de Europa. Me gustaría enfatizar que esta decisión no afecta a la viabilidad de nuestros planes regionales”, dijo Grynkevich a los periodistas. “A medida que los aliados refuerzan su capacidad, Estados Unidos puede retirar recursos y utilizarlos para otras prioridades globales, así que me siento muy cómodo con la situación actual”, agregó.

La decisión de Washington, anunciada el pasado 1 de mayo, fue interpretada como una reacción a las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, quien aseguró que Trump había sido “humillado” por Irán en las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz. Pese a que esta medida tomó por sorpresa a los aliados de Estados Unidos, el gobierno de Trump había advertido que su país quería retirar fuerzas del continente para concentrarse en amenazas en otras partes del mundo.

Grynkewich explicó que la redistribución de tropas estadounidenses forma parte de la Estrategia de Defensa Nacional de EE. UU. y “se inscribe en el concepto que algunos han denominado ‘OTAN 3.0′”. “A medida que el pilar europeo de la alianza se fortalece, esto permite a EE. UU. reducir su presencia en Europa y limitarse a proporcionar únicamente aquellas capacidades críticas que los aliados aún no pueden aportar”, indicó.

Así, afirmó que “cabe esperar que se produzca una redistribución de las fuerzas estadounidenses con el tiempo, a medida que los aliados desarrollen su capacidad”. “En primer lugar, los aliados bálticos, los polacos y muchos otros han reforzado considerablemente su capacidad de combate terrestre, por lo que ahora hay una capacidad sustancialmente mayor en el ámbito terrestre que la que había anteriormente”, ejemplificó.