Este jueves, la justicia francesa condenó a cadena perpetua a Nicolas Zepeda, en tercer juicio, por el crimen de la japonesa Narumi Kurosaki. Junto con eso, el chileno tendrá que pagar millonarias indemnizaciones a la familia.
De esta forma, la corte le ordenó pagar 50.000 euros a la madre de Narumi, Taeko Kurosaki, 30.000 a cada hermana de la muchacha, Honami y Kurumi, 20.000 al padre, Hiroshi Kurosaki, además de 5.000 a Arthur Del Piccolo, exnovio de la japonesa.
Con lo anterior, se estima que Zepeda tendrá que abonar hasta 135.000 euros, algo cercano a los 135 millones de pesos chilenos.
De acuerdo al medio Est Republicain, la defensa del chileno había advertido de esta situación justo antes del fallo judicial.
“Esto no es una cuestión de dinero, y el señor Zepeda se prepara para apelar ante el Tribunal de Casación. Queda por ver si seguirá siendo así, ya que se demostrará un error procesal. Nada es menos seguro”, declararon.
Zepeda había sido condenado a 28 años de cárcel en los dos juicios anteriores. Sin embargo, su defensa logró que el Supremo anulara la última sentencia y ordenara repetir el juicio por una prueba que la acusación añadió en el anterior proceso.
La sentencia generó sorpresa en la sala, considerando que en esta instancia la Fiscalía había pedido 30 años para el chileno.
En tanto, desde la defensa de Zepeda confirmaron que acudirán al Tribunal de Casación, contando con un plazo de 10 días para interponer un nuevo recurso.
La estudiante Narumi Kurosaki, de entonces 21 años, desapareció en diciembre de 2016 desde la residencia universitaria en la que vivía en la ciudad francesa de Besanzón. Desde entonces, su cuerpo nunca fue encontrado.