El Ministerio de Exteriores de Rusia llamó a la comunidad internacional a condenar el atentado perpetrado por un grupo de hombres armados en un centro comercial en las afueras de Moscú.

“Toda la comunidad internacional está obligada a condenar este horrible crimen”, señaló María Zajárova, la portavoz de Exteriores, en su canal de Telegram.

La diplomática destacó que Rusia ha recibido numerosas llamadas con condenas firmes del “sangriento atentado” que ha ocurrido “ante los ojos de toda la humanidad”.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, y el Servicio Federal de Seguridad (FSB) admitieron hoy la muerte de varias personas en el tiroteo ocurrido este viernes justo antes de un concierto de rock en la ciudad de Krasnogorsk, en las afueras de la capital rusa.

“Hoy en (…) el Crocus City Hall ocurrió una terrible tragedia. Mis condolencias a los familiares de los muertos”, escribió en su canal de Telegram.

Según varios canales de Telegram, en el ataque perpetrado por varios individuos provistos de armas automáticas pueden haber muerto hasta quince personas, a lo que habría que sumar cerca de medio centenar de heridos.

En los vídeos colgados en Telegram por asistentes al concierto se pueden ver varios cadáveres dentro del centro comercial Crocus City Hall.

Los disparos fueron realizados por al menos tres personas con ropa de camuflaje en el centro comercial, donde seguidamente tuvo lugar una explosión y se declaró un incendio, según informó la agencia oficial RIA Nóvosti.

Las Embajadas occidentales en Rusia habían advertido sobre posibles atentados terroristas en este país, avisos que el presidente ruso, Vladímir Putin, consideró “un intento de intimidar y desestabilizar nuestra sociedad”.

“Permítanme recordarles las recientes declaraciones, francamente provocadoras, de varias estructuras oficiales occidentales sobre la posibilidad de ataques terroristas en Rusia. Todo eso parece un abierto chantaje absoluto y un intento de intimidar y desestabilizar nuestra sociedad”, dijo Putin esta semana durante una reunión con la plana mayor del FSB.

Una semana antes de las elecciones presidenciales rusas del 15 al 17 de marzo, varias embajadas occidentales alertaron sobre posibles ataques terroristas en Rusia.

La primera legación en emitir una alerta para sus ciudadanos fue la representación de EEUU, que hace dos años también advirtió a sus nacionales sobre el inminente inicio de la guerra en Ucrania pocos días antes de que esta comenzara.

Según un mensaje en la página web de la embajada de EEUU, grupos extremistas tenían “planes inminentes de atacar” grandes aglomeraciones de personas en territorio ruso durante los próximos días.

También la embajada del Reino Unido citó en su web esa advertencia y aseguró que estaba siguiendo de cerca esas informaciones.

Más tarde, otras embajadas, como las de Alemania, Países Bajos y Letonia, pidieron a sus ciudadanos extremar las medidas de seguridad ante el riesgo de ataques en Rusia.