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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El tenista ruso Daniil Medvedev relató su complicada salida de Dubai tras los ataques en medio del conflicto en el Medio Oriente. Tras ganar el ATP 500, junto a Rublev y Khachanov, lograron salir hacia Estados Unidos para Indian Wells luego de contratiempos como perderse en Omán y encontrar el pasaporte en un estacionamiento. Describió su viaje como una película de Hollywood, con dificultades para encontrar hoteles y vuelos.

Daniil Medvedev, actual número 11 del tenis Mundial, entregó detalles de su tensa y abrupta salida de Dubai en medio del clima bélico que azota al Medio Oriente.

Recordemos que el ruso disputó el ATP 500 de Dubai e incluso se coronó campeón el pasado sábado. Con el paso de las horas, misiles y drones cayeron precisamente en territorio del emirato, con el crack aún en ese país.

Recién el martes Medvedev, Rublev y Khachanov consiguieron tomar un vuelo rumbo a Estados Unidos para disputar Indian Wells. Todo antecedido de un viaje lleno de contratiempos, como lo admitió el propio Daniil.

“Llegamos a Omán en coche. Nosotros condujimos durante siete horas. Fuimos los únicos que cruzamos la frontera, pero nuestro conductor no pudo encontrar su pasaporte. Dimos la vuelta y regresamos a los Emiratos Árabes Unidos. Encontró su pasaporte en el estacionamiento y condujimos hasta Omán”, expresó de entrada.

Medvedev agregó que “nos quedamos allí una noche; al día siguiente volamos a Estambul, pasamos la noche en un hotel y luego volamos a Los Ángeles”.

“Si contara todo el recorrido con todos los detalles, es algo inusual. Te sientes como si estuvieras en una película de Hollywood, cruzando la frontera con otras personas, visitando Omán por primera vez, porque no hay torneos de tenis allí”, complementó.

El ruso remarcó que con su equipo estuvieron constantemente “con el teléfono buscando hoteles, vuelos y no había nada, por mucho rato. Seguimos buscando hasta que encontramos reservas”.

“Llegamos a Oman por separado. Después (con Khachanov y Rublev) volamos juntos en avión a Estambul y después a Los Angeles. Fue más fácil estar con ellos allí, porque son amigos, jugamos cartas, pero fue un viaje muy largo y duro”, cerró.