Cerca de 75 vuelos cancelados en Lisboa en el último día de huelga de asistentes en tierra. "La huelga fue un éxito en términos de objetivo, de impacto y visibilidad pero, por otro lado, los problemas continúan sin resolverse", afirmó el dirigente del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Aviación Civil.

Cerca de 75 vuelos fueron cancelados este domingo en el aeropuerto de Lisboa en el último día de una huelga convocada por los asistentes en tierra de la compañía Portway en Portugal, que reclaman mejores condiciones laborales.

La protesta, que comenzó el viernes, ha provocado la cancelación de más de 200 vuelos en tres días entre los aeropuertos de la capital y Oporto y retrasos también en las instalaciones aeroportuarias de Funchal (Madeira) y Faro (Algarve).

En declaraciones a EFE, el dirigente del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Aviación Civil (Sintac) Pedro Figueiredo consideró hoy que los “niveles de adhesión son buenos” y se reflejan en “los centenares de vuelos que fueron cancelados”, aunque no quiso dar una cifra definitiva de la cantidad de empleados que se han sumado.

Sí que destacó la participación entre los trabajadores en el departamento de servicios en pista, que estos días han rondado el 90% en Lisboa y Oporto.

“La huelga fue un éxito en términos de objetivo, de impacto y visibilidad pero, por otro lado, los problemas continúan sin resolverse”, afirmó.

Figueiredo aseguró que la compañía no se ha comunicado con el sindicato en estos tres días y, si las negociaciones no avanzan, no descartan plantear nuevas medidas de protesta en el futuro.

El Sintac denuncia “mala fe” por parte de la compañía en las negociaciones, que mantienen desde hace años, y piden la actualización de los salarios en las progresiones de carrera, mejorar las condiciones de los periodos de comidas y descansos y el cumplimiento de pagos en vacaciones, entre otras medidas.

El viernes, Portway (una de las principales compañías de asistentes en tierra de aeropuertos en el país) informó que, según sus cifras, la adhesión a la huelga fue del “10% o menos” del total de trabajadores.