La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este sábado luego de que las fuerzas estadounidenses ejecutaran una nueva serie de bombardeos contra objetivos militares iraníes, pocas horas después de que Teherán anunciara represalias dirigidas a intereses de Washington en Medio Oriente.
Los nuevos enfrentamientos ponen en riesgo el alto el fuego vigente y complican las negociaciones que buscan alcanzar un acuerdo más amplio para reducir la violencia en la región.
A través de un comunicado, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que los ataques estuvieron dirigidos contra infraestructura militar iraní, incluyendo sistemas de comunicación, posiciones de defensa aérea, depósitos de drones y capacidades destinadas a la instalación de minas marítimas. Según Washington, la ofensiva responde a la “continua agresión iraní contra el transporte marítimo comercial”.
En paralelo y según lo recogido por The Washington Post, por tercer día consecutivo se registraron incidentes en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional. Si bien el memorando que permitió el cese de hostilidades contempla el libre tránsito por esa vía, Estados Unidos e Irán mantienen diferencias sobre el grado de control que Teherán puede ejercer sobre las embarcaciones que la cruzan.
Durante la mañana del sábado, las autoridades iraníes aseguraron haber lanzado ataques de represalia contra intereses estadounidenses en Medio Oriente. En ese contexto, Bahréin denunció que fue objetivo de un ataque con drones atribuido a Irán.
Asimismo, la agencia UK Maritime Trade Operations (UKMTO), dependiente de la Marina Real británica, reportó que un buque petrolero fue impactado por un proyectil de origen aún no determinado mientras navegaba por el estrecho de Ormuz. La entidad indicó que toda la tripulación se encuentra fuera de peligro.
Cabe señalar que Bahréin alberga el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense y ha sido objeto de repetidos ataques iraníes durante la guerra. Esta semana, recibió al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien se reunió con aliados del Golfo para reafirmar el compromiso de Estados Unidos con la estabilidad regional.
Asimismo, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán amenazó con intensificar sus acciones militares. En un comunicado difundido por la agencia semioficial Tasnim, la organización reivindicó ataques contra objetivos militares estadounidenses, aunque sin entregar detalles específicos.
“En caso de que se repita la agresión, nuestra respuesta será más contundente“, advirtió la Guardia Revolucionaria.
Por su parte, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, respondió el viernes a través de su cuenta en X. El republicano sostuvo que, si Irán mantiene diferencias sobre la aplicación del memorando de entendimiento que dio paso al alto el fuego, “pueden llamar por teléfono”.
Sin embargo, advirtió que “la violencia será respondida con violencia“, dejando en claro la postura de Washington frente a nuevas acciones militares de Teherán.