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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, aprovechó la final de la Supercopa de Europa para intentar debilitar a Gianni Infantino, mandamás de la FIFA. Ceferin negoció con el aliado de Infantino, Patrice Motsepe, de la CAF, buscando restarle votos al suizo-italiano en las elecciones de la FIFA en 2027. Sin embargo, Motsepe reafirmó su respaldo a Infantino y desestimó el intento de boicot desde Europa. La UEFA y otras confederaciones buscan la salida de Infantino, cuyo proyecto de abrir la FIFA a inversores privados genera controversia.

El presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, fue el rostro visible del organismo al que representa durante la final de la Supercopa de Europa que acabó ganando el PSG al Aston Villa, instancia en la que aprovechó para ‘mover los hilos’ en su intento de debilitar a su símil de la FIFA, Gianni Infantino.

Al esloveno de 58 años, presente el miércoles en Salzburgo, se le vio muy cerca de su par de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), Patrice Motsepe, y no por mera casualidad.

El timonel africano es el principal aliado de Infantino y, por lo mismo, Ceferin tuvo intenciones de negociar con él y así despojar de los 54 votos a favor al suizo-italiano de cara a las elecciones de la FIFA de 2027.

Aliado de Infantino ignoró a la UEFA

Sin embargo, su estrategia no resultó. Tras reunirse con la UEFA, Patrice Motsepe no solo ratificó su apoyo al actual timonel del fútbol mundial, sino que también cortó de lleno las intenciones de boicot desde Europa.

“Si alguien tiene un problema con quien sea, ya sea Gianni o cualquier otro, que siga los procesos de la FIFA, es tan simple como eso”, declaró el líder africano a Sky News.

En esa línea, agregó: “Si quieren destituirlo, hay que pasar por las elecciones. Dejen que las 211 asociaciones miembro (de la FIFA) decidan”.

La UEFA, que reúne a las 55 federaciones europeas, la Confederación de Norte, Centroamérica y Caribe (Concacaf) y la Confederación Asiática (AFC) declararon la guerra a Infantino, y buscan su salida de la presidencia de la instancia mundial.

Por su parte, el dirigente africano ratificó su apoyo, a nombre de la CAF, al italosuizo de 56 años, cuyo proyecto de abrir la FIFA a inversores privados provocó una tempestad en el mundo del fútbol.

“Hay que ser muy prudente. Hay elecciones el año que viene, ¿no deberíamos dejar que el proceso siga su curso?”, aseveró.

Mientras tanto, la batalla de Infantino para lograr una mayoría entre las 211 federaciones votantes durante la elección el próximo mes de marzo en Rabat se empieza a complicar, más aún, con los rechazos de la Federación Irlandesa y, recientemente, de Nueva Zelanda.