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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Universidad de Chile endureció su posición contra Azul Azul al detectar incumplimientos graves en el convenio de uso de su nombre y símbolos. Se revelaron falencias en la gestión de la SADP, liderada por Michael Clark, imputado en el caso Sartor. La casa de estudios anunció tomar medidas y aseguró que ejercerá todas las acciones que le confiere el convenio.

La Universidad de Chile endureció el tono contra Azul Azul, luego de detectar incumplimientos “graves y reiterados” de parte de la Sociedad Anónima en el convenio de autorización del nombre y símbolos de la casa de estudios.

A través de una declaración, firmada por la prorrectora Dorotea López Giral, la entidad estudiantil dio a conocer las conclusiones del informe jurídico donde se revisó la labor de la consecionaria que rige a La U.

En él, se detectaron graves falencias en la SADP que hasta hace poco lideró Michael Clark, quien hoy figura como imputado en el caso Sartor, y la casa de estudios anunció que tomará cartas en el asunto.

“El nombre y los símbolos de la Universidad se han visto afectados por una serie de conductas que se alejan de nuestros valores y principios”, expuso la Universidad.

“Resulta inaceptable para la Universidad que se continúe con el uso de su nombre y sus símbolos bajo tales circunstancias, sin condiciones mínimas que garanticen el respeto efectivo de su carácter universitario, sus principios y sus valores”, agregaron.

En la misma línea, en el documento firmado por Dorotea López, advierten que “la Universidad ejercerá todas las acciones que el Convenio le confiere” y “mantendrá la vigilancia de los procesos en curso y perseguirá las responsabilidades personales e institucionales que de ello deriven”.

Vale mencionar que el vínculo entre el club deportivo y la casa de estudios data de 2008, y le permite al equipo de la Liga de Primera utilizar el nombre, logo y emblemas de la Universidad en el fútbol profesional y sus actividades hasta 2052.

“Este convenio no responde a las complejidades actuales de las operaciones de las sociedades anónimas deportivas. La Universidad de Chile comprende la gravedad de la situación y solidariza con el sentimiento de indignación y dolor de los millones de hinchas del Club de Fútbol”, insistieron desde la entidad estudiantil.

“La Universidad de Chile no es Azul Azul y, afortunadamente, la ciudadanía sabe distinguir entre una institución republicana y una concesionaria deportiva”, concluyeron desde la Universidad.