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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La desclasificación de archivos judiciales reveló la red de favores y encuentros en las sombras del empresario pedófilo Jeffrey Epstein, sacudiendo a élites globales con nombres como el príncipe Andrés de Inglaterra, Bill Clinton, Donald Trump, Bill Gates, Elon Musk, José María Aznar, entre otros. Epstein se vinculó a personalidades como Jay-Z, Richard Branson, Serguéi Lavrov, Anil Ambani y Peter Attia, generando un escándalo que llegó hasta la Casa Real británica y Noruega, evidenciando una estructura de impunidad para el placer y el control.

Una marea de documentos desclasificados reveló la magnitud de la red de influencia que el financista tejió en la cima del poder mundial. Desde jefes de Estado hasta magnates de Silicon Valley, el escándalo desnudó los contactos, vuelos y encuentros privados que las élites intentaron ocultar durante décadas.

El silencio que protegió durante años al empresario pedófilo Jeffrey Epstein se volvió a quebrar esta semana. La desclasificación masiva de archivos judiciales sacudió fuertemente los cimientos de las élites globales y sacó a la luz una trama de favores, vuelos privados y encuentros en las sombras que muchos creyeron enterrada para siempre. No se trató solo de papeles viejos; la apertura de estos expedientes funcionó como un espejo oscuro donde el poder mundial se vio reflejado en sus costados más turbios y perturbadores.

Nombres que hasta hace poco definieron el rumbo de la política, la tecnología y el espectáculo desfilaron por las páginas de este registro del horror. Desde la recurrente mención del príncipe Andrés de Inglaterra y los vínculos de Bill Clinton o Donald Trump, hasta la aparición de figuras como Bill Gates, Elon Musk y el ex presidente español José María Aznar, la red de Epstein demostró no tener fronteras ideológicas ni geográficas. Cada mención dejó al descubierto una cercanía que hoy, bajo la luz pública, resultó imposible de justificar sin generar un sismo en la opinión internacional.

Esta nueva marea de documentos no solo aportó datos técnicos, sino que desenterró testimonios que describieron una estructura de impunidad diseñada para el placer y el control. Figuras del calibre de Jay-Z, Richard Branson y el canciller ruso Serguéi Lavrov quedaron atrapados en el mismo círculo de sospechas que alcanzó a magnates como el indio Anil Ambani o expertos en salud como Peter Attia. Nombres que no pasan desapercibidos y sobre los que el medio asociado Perfil realizó un detalle exhaustivo.

Príncipe Andrés de Inglaterra

La decisión del rey Carlos III de sacarle sus títulos reales y expulsarlo de su residencia histórica marcó el punto final de una tolerancia que se volvió insostenible tras la publicación de nuevas pruebas. Documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos mostraron imágenes perturbadoras del hermano del monarca arrodillado frente a una joven cuya identidad permaneció oculta.

La trama de influencias alcanzó el corazón de Buckingham. Correos electrónicos interceptados revelaron que el ex príncipe invitó a Jeffrey Epstein al palacio para mantener conversaciones en privado, un dato que alimentó las sospechas sobre el grado de cercanía entre ambos.

El traslado forzado de Andrés a Sandringham ocurrió mientras el monarca expresó una preocupación creciente por la implicación de su hermano en el escándalo de pedofilia más grande del siglo.

Donald Trump

El presidente estadounidense calificó las nuevas revelaciones como una conspiración en su contra. Sin embargo, los archivos reflotaron sus propias declaraciones de 2002, cuando definió a Epstein como un tipo estupendo y remarcó su gusto compartido por las “mujeres hermosas y jóvenes”.

En un giro dramático, el mandatario utilizó sus redes sociales a finales de 2025 para señalar a otras personas que visitaron la isla del empresario, alegando que él sabía mucho más de lo que la justicia sacó a la luz.

El Departamento de Justicia publicó fotos que vincularon a su entorno, pero Trump se negó a responder preguntas.

A pesar de su insistencia en que el país debía dedicarse a prestarle atención a otras cosas, los expedientes mostraron que Epstein fue el centro de una red de conexiones que el presidente frecuentó durante quince años.

Bill Clinton

Bill y Hillary Clinton cedieron ante la presión política y aceptaron testificar en una investigación histórica sobre los crímenes de Jeffrey Epstein.

Los legisladores forzaron este hecho bajo la amenaza de un cargo por desacato al Congreso, lo que obligó al ex presidente a presentarse ante el Comité de Supervisión a finales de febrero de 2026. El acuerdo llegó después de meses de negociaciones en los que el matrimonio resistió las citaciones, enfrentando la posibilidad de pagar multas millonarias o incluso pasar tiempo en prisión.

James Comer, presidente del Comité, marcó que el interrogatorio buscó transparencia y rendición de cuentas para las víctimas de los horribles crímenes de Epstein y Ghislaine Maxwell. Esta situación representó un hito judicial, ya que será la primera vez que un ex mandatario se vea obligado a declarar sobre su vínculo con el empresario que se suicidó en 2019.

Bill Gates

El fundador de Microsoft quedó bajo una nueva sombra tras la filtración de correos que Epstein escribió para sí mismo en 2013. En esos borradores, afirmaba haber facilitado encuentros sexuales para el Gates y aseguró que lo ayudó a conseguir medicamentos para ocultar una infección de transmisión sexual a su esposa.

Aunque Gates calificó estas afirmaciones como falsas y negó cualquier vínculo inapropiado, los archivos mostraron una coordinación mucho más detallada y frecuente de lo que el multimillonario admite.

Las páginas del expediente judicial revelaron una serie de reuniones y discusiones sobre el trabajo benéfico de Gates, gestionadas directamente a través de Epstein. Los correos, cargados de un tono hostil y plagados de errores, dejaron al descubierto una faceta desconocida de la relación entre ambos

Elon Musk

El dueño de Twitter apareció en los registros de Epstein a través de una serie de correos electrónicos donde consultó por la logística de sus eventos privados. En 2012, Musk preguntó específicamente cuándo sería la “fiesta más loca” en la isla del financista y coordinó el transporte en helicóptero para él y su entonces esposa, Talulah Riley.

Aunque no existieron evidencias de que Musk concretara finalmente los viajes, el tono de los mensajes reveló una familiaridad que el empresario nunca reconoció públicamente. En una de las comunicaciones de Navidad de 2012, Musk le preguntaba directamente a Epstein si tenía alguna fiesta planeada para relajarse tras un año agotador.

José María Aznar

El ex presidente español y su esposa, Ana Botella, figuraron en los documentos desclasificados del Departamento de Justicia de Estados Unidos vinculados a envíos directos desde Nueva York.

Las facturas de FedEx mostraron que Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell enviaron paquetes a la Residencia de La Moncloa en 2003 y a la sede de la fundación FAES en 2004. El entorno del ex mandatario manifestó “desconcierto” ante estas revelaciones y negó cualquier tipo de vínculo con el empresario.

La agenda personal de Epstein también incluyó nombres directos del círculo familiar de Aznar, como su hijo José y su yerno Alejandro Agag. Los documentos, que sumaron cerca de un centenar de páginas, registraron direcciones de correo electrónico profesionales de ambos familiares dentro de la base de datos del delincuente sexual.

Anil Ambani

El heredero de una de las familias más ricas de la India, mantuvo una relación cercana con Jeffrey Epstein que incluyó pedidos explícitos de mujeres para sus encuentros privados.

Los mensajes interceptados entre 2017 y 2019 mostraron que el empresario consultó Epstein sobre qué tipo de compañía le sugería para una visita. Epstein le recomendó una mujer rubia sueca de gran estatura para hacer que el viaje fuera divertido, a lo que Ambani respondió afirmativamente en cuestión de segundos, pidiendo que se encargara del arreglo.

El vínculo entre ambos trascendió los negocios e incluyó discusiones sobre política mundial y la figura de Donald Trump durante el Foro Económico de Davos. Los archivos revelaron que Epstein llegó a comprar libros sobre la historia de la familia Ambani mientras coordinaba encuentros en París que finalmente no se concretaron por problemas de agenda.

Anil Ambani
Anil Ambani | Perfil

Peter Attia

El reconocido experto en medicina para la longevidad renunció a su cargo de Director Científico en la empresa David Protein tras la filtración de sus correos con Epstein. Su nombre apareció en más de 1.700 documentos que dejaron al descubierto una correspondencia cargada de contenido que el propio médico calificó como vergonzoso y grosero.

Aunque Attia reconoció su vínculo con Epstein incluso después de la condena de 2008, aseguró que nunca participó en actividades criminales ni visitó la isla privada del delincuente.

La salida de Attia de la empresa alimentaria sacudió al ámbito de la salud, donde se posicionó como una voz más que importante, gracias a su libro y su podcast de larga trayectoria. El médico explicó detalladamente cómo conoció a Epstein y admitió que continuó su relación a pesar de los antecedentes penales del financista.

Petter Atria | Perfil
Petter Atria | Perfil

Jay-Z

El músico apareció mencionado en un informe del FBI tras el testimonio de una víctima que relató haber sido drogada y abusada sexualmente.

Según la documentación oficial, la mujer afirmó que se despertó en una habitación donde se encontraban el rapero Shawn Carter y el productor Harvey Weinstein, aunque aclaró que su memoria estaba nublada por el efecto de los estupefacientes.

La justicia estadounidense marcó que la inclusión de Jay-Z y el rapero Pusha T en los archivos no implicó culpabilidad ni una investigación formal en su contra. Sin embargo, el relato de la víctima identificó a otros involucrados como “controladores” dentro de la estructura de Epstein.

Serguéi Lavrov

El ministro de Exteriores de Rusia, figuró en los archivos como una de las piezas clave en el círculo Epstein.

El empresario se jactaba en correos electrónicos de poder suministrar información confidencial al Kremlin sobre Donald Trump a través de sus vínculos con el canciller y el embajador ruso en Nueva York. Estos intercambios ocurrieron en 2018 , previo a un encuentro entre Trump y Putin.

Los expedientes registraron miles de menciones a Rusia y al propio Vladímir Putin, confirmando que Epstein se reunió con el líder ruso en varias ocasiones. Además, el empresario apareció vinculado a Masha Drokova, una ex dirigente juvenil cercana al Kremlin que se convirtió en empresaria en Estados Unidos.

Richard Branson

El empresario británico quedó salpicado por el escándalo tras revelarse una donación de 50.000 dólares que Epstein realizó a una organización benéfica vinculada al magnate. El aporte ocurrió en 2013 a pedido de una ejecutiva de la fundación de Branson, a pesar de que Epstein ya contaba con una condena previa por prostitución de menores en Florida.

Aunque Virgin bloqueó donaciones posteriores tras realizar una investigación interna, los documentos mostraron que la asistente de Epstein gestionó los pagos consultando qué caridad prefería el empresario británico.

La empresa de Branson insistió en que no aceptó plata directa del delincuente sexual, pero los correos desclasificados expusieron una coordinación cercana con la organización WildAid. El vínculo entre Epstein y el entorno de Branson incluyó a figuras de alto perfil como el príncipe de Gales y David Beckham, quienes actuaron como embajadores.

Woody Allen

El actor y su pareja Soon-Yi Previn mantuvieron un intercambio fluido de correos con Jeffrey Epstein, a quien le solicitaron favores personales y académicos.

En los mensajes de 2017, Previn le agradeció al financista por gestionar el ingreso de su hija a una universidad de Nueva York a través de sus conexiones personales. La mujer del director admitió que la ayuda significó mucho para la familia.

Las comunicaciones revelaron que Soon-Yi utilizó una cuenta personal para pedir opiniones sobre temas de actualidad y para criticar duramente a otras figuras de Hollywood ante el depredador sexual. Estos correos mostraron un historial de confianza entre el matrimonio y Epstein, quien ya enfrentaba procesos judiciales por sus crímenes.

Mette-Marit

La princesa heredera de Noruega pidió disculpas públicas por su amistad con Epstein tras la publicación de los nuevos archivos judiciales. A su vez, afirmó el impacto que esta relación generó en la Corona “fue lamentable” y reconoció que defraudó a quienes esperaban un comportamiento distinto de su parte. Por su parte, el primer ministro noruego le exigió explicaciones por el contenido de los correos.

Los mensajes revelaron diálogos polémicos, como un intercambio de 2012 donde Epstein mencionó que buscaba esposa en París. Mette-Marit le respondió con un chiste, asegurando que las escandinavas eran mejores esposas que las francesas, lo que reavivó las críticas sobre su cercanía con el depredador.

Mette-Marit
Mette-Marit | Perfil

Reina Elizabeth II

Las pruebas visuales del vínculo entre el palacio y el empresario marcaron un punto de no retorno en febrero de 2011.

Dos fotografías estremecieron a la opinión pública: una mostró a Andrés caminando con Epstein en Central Park tras la condena del empresario, y la otra retrató al ex príncipe con su brazo alrededor de una joven Virginia Giuffre en Londres.

Lejos de distanciarse ante el estallido del escándalo, Andrés envió un correo electrónico a Epstein apenas un día después de la difusión de las imágenes con una frase que selló su pacto de silencio: “estamos juntos en esto”.

Documentos desclasificados del gobierno de Estados Unidos revelaron que, a pesar de la gravedad de los hechos, la reina Isabel II brindó su apoyo total a su hijo. Un correo de David Stern, asesor cercano de Andrés, aseguró a Epstein que el entonces príncipe contaba con el respaldo absoluto de su madre, aunque ella reconoció internamente que el contacto con el pedófilo resultó “poco prudente”.