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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El adelanto de "War", el nuevo libro del veterano y destacado periodista Bob Woodward, revela conversaciones secretas y sin filtro del presidente de EE.UU, Joe Biden, así como de líderes mundiales como Benjamín Netanyahu y Vladímir Putin. Entre las declaraciones destacadas se encuentran insultos de Biden hacia Netanyahu y Putin, así como detalles de su manejo de crisis internacionales, confrontaciones con Putin por Ucrania y lo que sería contactos posterior a su gobierno entre Trump y Putin. Además, se mencionan las luchas político-personales de Biden, incluyendo su frustración con Obama, su hijo Hunter, y su decisión de no buscar la reelección. El libro también aborda la relación de Biden con Netanyahu y las discusiones sobre estrategias durante conflictos internacionales, como el ocurrido en Gaza. Finalmente, se revelan conversaciones privadas entre Biden y Harris, así como detalles sobre la decisión del presidente de apoyar a Harris y retirarse de la carrera por la reelección.

Un adelanto de War, el nuevo libro del veterano periodista Bob Woodward, ha puesto de manifiesto una serie de conversaciones secretas y sin tapujos tanto del presidente de Estados Unidos (EE.UU), Joe Biden, como de diferentes líderes mundiales que han dejado marcado su sello presidiendo a su país, como Benjamín Netanyahu y el propio Vladímir Putin.

Entre las declaraciones sin filtros -dadas a conocer por el destacado periodista que fue uno de los que destapó el caso Watergate en la década del 70′ y desembocó en la dimisión de Richard Nixon, entonces presidente de EE.UU– se encuentran algunas frases que habría dicho Biden en privado -hace un par de meses- sobre el primer ministro de Israel.

“Ese hijo de puta Bibi Netanyahu, es un mal tipo. ¡Es un jodido mal tipo!”, dijo el jefe de la Casa Blanca a uno de sus colaboradores cercanos en la primavera de 2024, en medio de la guerra que mantiene Israel con Hamás en Gaza, escribe Woodward.

También se habría dirigido al presidente de Rusia: “Ese maldito Putin”, habría comentado Biden a sus asesores luego de la invasión rusa en Ucrania. “Putin es el mal. Estamos tratando con el epítome del mal”, sostuvo, según el destacado periodista.

War, el libro de Woodward que menciona conversaciones comprometedoras de líderes mundiales

CNN obtuvo el libro War antes de su publicación, que está fijada para el 15 de octubre. El ejemplar está “basado en cientos de horas de entrevistas con los protagonistas de primera mano, (…) repleto de detalles inéditos de confrontaciones de alto riesgo”, detalla el citado medio.

El volumen aborda cómo Biden, junto a su equipo de Seguridad Nacional, manejó situaciones vitales ante algunas crisis internacionales. Esto, desde la retirada de EE.UU de Afganistán, hasta el cruce con Putin previo a la guerra en Ucrania, alcanzando incluso ‘batallas’ privadas con Netanyahu ante algunos desaciertos.

También menciona cómo el jefe de la Casa Blanca enfrentó la decisión en julio de este año de apartarse de la campaña para su reelección, así como las polémicas que le salpicaron debido a los problemas legales de su hijo Hunter.

Por otra parte, el libro expone que el expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) envió varios test de covid a Putin para su uso personal, mientras el coronavirus asolaba el mundo en 2020.

Woodward señala en su libro que Putin se encontraba aislado por el miedo al virus, por lo que aceptó los suministros. Sin embargo, se esforzó por evitar repercusiones políticas, no para él, sino para su entonces homólogo estadounidense.

Confrontaciones de Biden y Putin por Ucrania: “Sería una locura”

El libro Ward cuenta que meses previos a la invasión rusa en Ucrania, EE.UU habría conseguido un ‘tesoro de inteligencia’. Esto habría demostrado en octubre de 2021 ‘de forma concluyente’ que Putin planeaba invadir el país presidido por Zelenski con al menos 175.000 soldados.

“Fue un asombroso golpe de inteligencia de las joyas de la corona de la inteligencia estadounidense, incluida una fuente humana dentro del Kremlin”, afirma el veterano periodista. Esto, dado que las “fuentes humanas” son de las más sensibles del mundo de la inteligencia de gobiernos.

De acuerdo con lo descrito por Woodward, aquello es como “si hubieran entrado secretamente en la tienda del comandante enemigo y estuvieran inclinados sobre los mapas, examinando el número y el movimiento de las brigadas y toda la secuencia planeada en la invasión de múltiples frentes”.

“Es imposible ganar” una guerra nuclear

Tanto Biden y sus asesores coincidieron que el plan ruso era real, “muy en serio”. Si embargo, de igual forma les costaba creerlo, así como a sus aliados.

El director de la CIA, Bill Burns, afirmó que “esto es lo que planea hacer Putin”, según Woodward.

Ante eso, Biden dijo que “sería una locura”. “¡Dios! ¿Ahora tengo que lidiar con que Rusia se trague a Ucrania?”, alertó el jefe de la Casa Blanca.

El escrito señala que Biden habría tenido al menos dos confrontaciones con Putin en diciembre de 2021.

La primera de estas situaciones se dio en una videoconferencia, mientras que la otra en una “acalorada llamada de 50 minutos”.

De acuerdo con Woodward, esa conversación alcanzó un punto tan álgido y tenso, que por un momento el líder del Kremlin “planteó el riesgo de una guerra nuclear de forma amenazadora”.

En respuesta, Biden le habría recordado a Putin que “es imposible ganar” una guerra nuclear.

Posteriormente, Estados Unidos advirtió en reiteradas ocasiones al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sobre este escenario. Sin embargo, este hizo caso omiso, descartando la idea de una invasión rusa.

Ni siquiera ante el aviso de la vicepresidenta Kamala Harris en febrero de 2022, cuando días antes de la operación le habría dicho a Zelenski en la Conferencia de Seguridad de Múnich que la invasión era inminente.

“Comunícate con los rusos”

El temor de Biden y su administración ante un posible uso de armamento nuclear por parte de Rusia no se detuvo.

Por ello, según menciona War, en septiembre de 2022, los informes del equipo de inteligencia de Estados Unidos alertaron de una “evaluación profundamente desconcertante” sobre Putin: el líder de Kremlin habría estado entrado en desesperación debido a las pérdidas rusas en la guerra, por lo que era posible que usara armas nucleares de tipo tácticas contra Ucrania.

De acuerdo con los textos de inteligencia, EE.UU estimaba que existía al menos un 50% de posibilidades de que Moscú empleara estas armas. Esto significaba un salto impresionante en cuanto a las probabilidades, dado que en un principio sólo había escalado de 5 a 10%, según Woodward.

En ese contexto, Biden ordenó a su asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, que se contactara con Rusia.

“En todos los canales, comunícate con los rusos. (…) Diles lo que haremos en respuesta”, dijo entonces Biden, según Woodward.

Al respecto, el libro señala una hostil conversación telefónica entre el secretario de Defensa, Lloyd Austin, y su homólogo ruso en octubre de 2022, según el veterano periodista, consigna CNN.

“Si hicieras esto, se reconsiderarían todas las restricciones con las que hemos estado operando en Ucrania”, advirtió Austin a Sergei Shoigu, ministro de Defensa de Rusia.

“Esto aislaría a Rusia en la escena mundial hasta un punto que los rusos no pueden apreciar plenamente”, agregó.

Ante esas palabras, Shoigu fue tajante y respondió: “No me agrada que me amenacen”.

“Señor ministro (…) soy el líder del ejército más poderoso de la historia del mundo. Yo no hago amenazas”, alegó Austin, según Woodward.

Un par de días más tardes, fueron los rusos quienes solicitaron otra llamada. Sergei Shoigu acusó que Ucrania planeaba usar una especie de “bomba sucia”, una supuesta historia inventada que EE.UU pensaba que el Kremlin impulsaba como excusa para desplegar armamento nuclear.

“No te creemos. No vemos indicios de ello, y el mundo lo entenderá enseguida. (…) No lo hagas”, dijo Austin a Shoigu, a lo que el ministro de Defensa ruso contestó “entiendo”, señala Woodward en su libro.

Aquella confrontación “probablemente fue el momento más espeluznante de toda la guerra”, afirmó Colin Kahl, un alto funcionario del Pentágono.

El envío secreto de Trump a Putin, y contacto tras dejar el poder

En el volumen, Woodward revela nuevos detalles de la relación entre Donald Trump y Vladímir Putin.

Según CNN, el veterano periodista cuenta en el libro que el primer año de la pandemia -en plena crisis sanitaria mundial- Trump había “enviado en secreto a Putin un montón de máquinas de análisis de covid de Abbott Point of Care para su uso personal”.

En 2020, Rusia y EE.UU intercambiaron algunos equipos médicos, entre los que se encuentran respiradores. No obstante, Putin se habría mantenido aislado ante el covid-19.

En ese contexto, el líder del Kremlin habría llamado por teléfono al magnate -y entonces presidente de Estados Unidos- pidiendo mantener bajo absoluto hermetismo la entrega de dichas máquinas, según Woodward.

Le advirtió a Trump que no revelara que había enviado el escaso equipo médico a Moscú. Putin, según el escrito, le dijo a su entonces homólogo estadounidense: “No quiero que se lo digas a nadie porque la gente se enojará contigo, no conmigo”.

De acuerdo con los relatos de Woodward, Trump se ha mantenido contacto con Putin tras dejar la presidencia de EE.UU.

En una de las líneas, se menciona un momento en donde el magnate, en Mar-a-Lago, le pide a un asesor que abandone la habitación donde se encontraba para “poder tener lo que dijo que era una llamada telefónica privada con el presidente de Rusia, Vladimir Putin”.

“Según el asesor de Trump, ha habido múltiples llamadas telefónicas entre Trump y Putin, quizá hasta siete en el periodo transcurrido desde que Trump abandonó la Casa Blanca en 2021”, escribe Woodward.

“No pretendería estar consciente de todos los contactos con Putin. No pretendo hablar de lo que el presidente Trump haya podido hacer o no”, dijo, por su parte, la directora de Inteligencia Nacional de Biden, Avril Haines, tras ser consultada por dichos contactos.

Hasta la publicación de esta nota, el Kremlin reconoció el envío de test de covid por EE.UU, pero negó las supuestas llamadas telefónicas entre Putin y Trump, una vez éste último dejó el cargo, según menciona EFE.

En un principio, el expresidente y candidato a la Casa Blanca, Donald Trump, negó todas las acusaciones, incluyendo el envío de test a Rusia, tildando -en un comunicado publicado por su equipo de campaña- a Bob Woodward como “demente y trastornado”, diciendo que todo lo escrito serían “inventos”.

“Bibi, no tienes estrategia”

Woodward también detalla en War la relación entre Biden y Netanyahu, a quien el mandatario estadounidense llama Bibi. Según cuenta el texto, esta ha sido un bamboleo constante luego del ataque de Hamás a Israel del 7 de octubre de 2023.

Si bien es conocido el apoyo de EE.UU a Israel, el libro menciona discusiones de Biden con Netanyahu en privado, principalmente por cómo se ha librado la guerra en Gaza.

“¿Cuál es tu estrategia, hombre?”, le preguntó Biden a Netanyahu durante una conversación telefónica e abril, según el destacado periodista.

A ello, el primer ministro de Israel respondió: “Tenemos que entrar en Rafah”. Acto seguido, el jefe de la Casa Blanca le dijo: “Bibi, no tienes estrategia”.

Aquel mes, Israel decidió lanzar un ataque aéreo en Siria, donde mató a un alto mando del Cuerpo de Guardia Revolucionaria iraní. Esto causó que Irán -como respuesta- lanzara más de 100 misiles balísticos contra el Estado judío.

Si bien casi todos los misiles iraníes lograron ser interceptados, Netanyahu quería tomar represalias.

Sin embargo, Biden le insistió en una llamada al primer ministro israelí que “aceptara la victoria”. Este se opuso, pese a que el presidente de Estados Unidos le repitió: “No necesitas hacer otro movimiento. No hagas nada”.

Finalmente, Israel lanzó de igual forma un ataque, aunque limitado, contra Irán.

“Sé que va a hacer algo, pero la forma de limitarlo es decirle que no haga nada”, afirmó Biden a sus asesores, según Woodward.

No obstante, continúa aumentando el descontento de Biden sobre Netanyahu, debido a que la guerra en Gaza se siguió intensificando.

“Es un maldito mentiroso”, le criticó Biden en privado a Netanyahu, luego que Israel ingresara en Rafah, según Woodward.

De acuerdo con War, en julio Biden le gritó a Netanyahu: “Bibi, ¿qué mierda?”. Esto, luego que un ataque aéreo israelí acabara con un alto mando de Hezbolá, además de tres civiles en Beirut (Líbano).

“Sabes que la percepción de Israel en todo el mundo es cada vez más que eres un Estado canalla, un actor deshonesto”, subrayó el jefe de la Casa Blanca al primer ministro israelí.

El objetivo era “uno de los principales terroristas”, contestó Netanyahu. “Vimos una oportunidad y la aprovechamos. (…) Cuanto más fuerte golpees, más éxito tendrás en la negociación”, agregó, según Woodward.

“Hay que llamar a Trump”

War tiene también relatos inéditos sobre Mohammed bin Salman, el príncipe heredero de Arabia Saudita, en el contexto de cuando se buscaba la posibilidad de normalizar las relaciones con Israel, antes de lo ocurrido el 7 de octubre de 2023, consigna CNN.

Fue luego del ataque de Hamás que el secretario de Estado de la Casa Blanca, Antony Blinken, hizo un viaje fugaz a Medio Oriente con el objetivo de discutir ayuda humanitaria para la Franja de Gaza. Para cuando se reunió con el príncipe en Arabia Saudita, ya casi no tenía energías, según Woodward.

El veterano periodista escribe que Blinken dijo: “MBS no fue más que un niño mimado”, puesto que el príncipe saudí mantuvo al secretario y a su equipo desvelados toda la noche hasta reunirse con él.

En una de las conversaciones que mantuvieron ambos posteriormente, Blinken le consultó a bin Salman acerca de su exigencia para una ruta que apunte a un Estado palestino (todo antes que Arabia Saudita arreglara sus relaciones con Israel).

“¿Lo quiero? (…) No importa tanto. ¿Lo necesito? Absolutamente”, respondió MBS, según relata Woodward.

El libro además cuenta que el senador de Carolina del Sur, Lindsey Graham, también sostuvo una reunión con el príncipe en marzo.

“Oye, llamemos a Trump”, le habría dicho Graham a bin Salman, según escribe Woodward.

Pero en un momento que resultó sorprendente, según menciona el citado medio a partir del libro, se relata la manera en que el príncipe heredero se comunica con diferentes líderes mundiales y otros altos funcionarios de Estado.

De acuerdo con lo escrito por Woodward, bin Salman le dijo a un ayudante que le diera una bolsa, donde habían unos 50 teléfonos desechables. De esta sacó uno con una etiqueta que decía “TRUMP 45”. Además, en los otros dispositivos que se encontraban en la bolsa también había uno que decía “JAKE SULLIVAN”, escribe el periodista.

Las luchas político-personales de Biden: Obama, Trump y su hijo Hunter

Otro de los detalles notables que menciona War, son las luchas tanto personales como políticas de Joe Biden: desde cómo llama a Trump, a su frustración con Obama, una llamada del expresidente George W. Bush y su arrepentimiento por nombrar a Merrick Garland como secretario de Justicia.

Según lo escrito por Woodward en su libro, Biden en privado se refiere a Trump como “ese jodido imbécil”. Luego de la repentina retirada de Estados Unidos de Afganistán, tras casi 20 años combatiendo a los talibanes, Biden recibió una llamada algo cálida por parte de Bush.

“Vaya, entiendo por lo que estás pasando”, le dijo el expresidente a Biden. “A mí también me jodió mi gente de inteligencia”, agregó, según menciona Woodward.

La frustración de Biden con Obama

Por otra parte, Woodward comenta que previo a la invasión de Rusia en Ucrania, Biden también expresó su molestia y frustración sobre Barack Obama cuando era presidente de EE.UU, aludiendo a 2014, cuando el Kremlin tomó Crimea.

“La cagaron en 2014. Por eso estamos aquí. La cagamos. Barack nunca se tomó en serio a Putin”, criticó Biden, según comentó a un amigo, escribe el veterano periodista.

“No hicimos nada. Le dimos a Putin licencia para continuar”, lamentó el jefe de la Casa Blanca, agregando: “¡Pues yo le revoco la puta licencia!”.

El caso de su hijo Hunter también le habría estado generando otros ‘dolores de cabeza’ al presidente Biden.

Biden molesto por el caso de su hijo Hunter y arrepentido de elegir a Garland

Woodward revela que, en privado, Biden se ha enfadado por las polémicas que ha debido enfrentar a raíz de los problemas legales de su hijo Hunter, procesado a la fecha y declarado culpable por posesión de arma ilegal, además de él mismo declararse culpable de evasión fiscal.

Esto ha salpicado a su secretario de Justicia, a tal punto que el jefe de la Casa Blanca habría dicho una vez a un socio: “Nunca debería haber elegido a Garland. (…) Esto no va a desaparecer nunca, joder”, subrayó.

Por otra parte, el libro de Woodward también apunta a que Blinken habría sido un factor clave para que Biden decidiera dar un paso al costado en su carrera por la reelección.

“¿Te ves haciéndolo otros cuatro años?”

Antony Blinken es conocido por su lealtad, así como por su cercana relación y confianza con el presidente. Según cuenta Woodward, el secretario de Estado puso el tema ‘sobre la mesa’ en medio de un almuerzo privado el 4 de julio.

“No quiero que se ponga en peligro tu legado. Cualquier persona sobre la que se escribe recibe una frase. Ese es el legado”, comentó Blinken a Biden.

En ese sentido, le habría señalado: “Si esta decisión te lleva a permanecer y ganar la reelección, estupendo. Si te lleva a permanecer y perder la reelección, ésa es la frase”.

Por ello, también le preguntó al presidente: “¿Te ves haciéndolo otros cuatro años? Tienes que responder a esa pregunta”, escribe Woodward.

Biden y su “decepción” con Obama: el respaldo inmediato a Harris

Fue el 21 de julio pasado que Biden decidió abandonar la carrera por la Casa Blanca, dándole todo su apoyo inmediato a la vicepresidenta Kamala Harris. Así consiguió asegurar el apoyo del Partido Demócrata luego de meses de incertidumbre.

“Creo que probablemente se remonta a la forma en que Biden sintió que no obtuvo el respaldo del presidente Obama en 2016”, mencionó Blinken, escribe Woodward.

En aquel entonces, Biden “se sintió decepcionado. Sintió que, como su vicepresidente, ése era el orden normal y natural”, recordando que en su caso no recibió el apoyo de Obama.

Entre otros detalles particulares, War cuenta algunos de las conversaciones privadas que ha mantenido Harris con Biden, como vicepresidenta.

En una instancia, la mano derecha del presidente se preocupó ante una aparente Biden aislado, por lo que llamó a uno de sus más cercanos colaboradores.

“Te llamo para pedirte, para rogarte de verdad, en realidad, que, por favor, ¿podrías hablar con el presidente más de lo que hablas con él?”, señaló Harris. “Tu presidente te quiere de verdad. Deberías hablar con él más a menudo de lo que lo haces”, agregó, según el libro.

“El socio de Biden fue sincero con la vicepresidenta. ‘Mira, una de las principales razones por las que Biden me llama’, dijo el socio, ‘es que le proporciono un nivel de comodidad hasta el punto de que puede decir palabrotas libremente sobre ‘lo puto imbécil que es Joe Manchin’”, relata Woodward.

Ante eso, Harris se habría reído, respondido que “esa podría ser la única razón por la que sigue sintiéndose cómodo conmigo hasta cierto punto”, según el veterano periodista, “porque sabe que soy la única persona que sabe pronunciar correctamente hijo de puta”.