Internacional
Jueves 27 septiembre de 2018 | Publicado a las 13:08 · Actualizado a las 21:48
Burdeles con mu√Īecas sexuales robots encienden el debate en EEUU: "¬ŅQu√© sigue, robots infantiles?"
Publicado por: Paola Alem√°n
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‚ÄúDios bendiga a Trump”. Es la frase con la que el propietario de la empresa Kinky S Dolls, describe, evidentemente alegre, la permisibilidad con la que su empresa comenzar√° operaciones en Houston, Texas, tras conseguir el aval para instalar el primer burdel de mu√Īecas sexuales robots.

Yuval Gavriel, agreg√≥ que “Estados Unidos es un mercado m√°s grande y un mercado m√°s saludable‚ÄĚ, por eso planea abrir, de aqu√≠ a finales del 2020, al menos 10 tiendas m√°s, en otros estados de la Uni√≥n Americana. As√≠ lo consigna Mirror desde Reino Unido.

Por lo pronto, su burdel está casi listo para operar en Houston y en este, ofrecerá a sus mejores ejemplares robots, para brindar una experiencia que él denomina placentera en los clientes, tratando de convencerlos así, que se lleven un modelo a casa por la suma de 2.500 dólares.

El sitio web de la empresa lo anuncia tambi√©n: “Ofrecemos un servicio √ļnico para aquellos que buscan compa√Ī√≠a. Nuestro objetivo Love Dolls es proporcionar un placer intenso‚ÄĚ.

Kinky S Dolls | Sitio Web
Kinky S Dolls | Sitio Web

En su estrategia de marketing, se encuentra ofrecer mu√Īecas sexuales que reaccionan al tacto y tienen respuestas vocales, mientras que las versiones m√°s caras, pueden entablar conversaciones.

Esta empresa tiene su centro de operaciones en Toronto, Canadá y desde ahí, tienen precios que son divulgados sin reparos, para atraer a potenciales clientes.

Por ejemplo: los clientes pueden pagar 22 d√≥lares por 30 minutos de “placer intenso”, 92 d√≥lares por una hora, √≥ 158 por una sesi√≥n de dos horas. Llevarla un rato a ‚Äúcasa‚ÄĚ u otro lugar, cuesta casi 200 d√≥lares por una hora y 307, una hora m√°s.

Desinfección al máximo y otros cuidados higiénicos, son una promesa sanitaria para que los clientes se sientan confiados a futuro, al menos, esa el la oferta de la empresa Kinky S Dolls.

Kinky S Dolls
Kinky S Dolls

‚Äú¬ŅQu√© sigue, robots infantiles?‚ÄĚ

Pero si la empresa pionera de estos burdeles en EEUU, tiene la venia de la administración Trump y el sistema local para operar, está maniobrando un creciente rechazo de los grupos sociales y sobre todo religiosos en Houston.

Elijah Rising, es una organización, cuyo objetivo es erradicar el tráfico sexual a través de la oración y la restauración, previa conciencia humana e intervenida por la fe.

No han dudado en acudir a los medios de comunicaci√≥n para rechazar p√ļblicamente la instalaci√≥n de los prost√≠bulos con las mu√Īecas sexuales robots.

Micah Gamboa, representa la lucha religiosa por impedir su operación y nuevas sedes.

“Nuestra mayor preocupaci√≥n es que este burdel sexual con robots va a entrenar a los hombres para convertirse en violadores‚ÄĚ, asegura. “¬ŅQu√© sigue? ¬Ņrobots infantiles? ¬ŅD√≥nde est√° la l√≠nea? ¬ŅD√≥nde est√° el l√≠mite?”, contin√ļa, en declaraciones a ABC 13.

Hay una petici√≥n de firma, impulsada por el grupo, que ha recolectado cerca de 6 mil r√ļbricas, para pedir que no funcione este prost√≠bulo rob√≥tico en la ciudad.

“Como una organizaci√≥n sin fines de lucro, cuya misi√≥n es acabar con el tr√°fico sexual, hemos visto la progresi√≥n de los compradores de sexo y pornograf√≠a a los clubes de striptease: los burdeles robot finalmente da√Īar√° a los hombres, su comprensi√≥n de la sexualidad saludable y aumentar√°n la demanda para la prostituci√≥n y la explotaci√≥n sexual de mujeres y ni√Īos “.

Kinky S Dolls | Sitio Web
Kinky S Dolls | Sitio Web

Otros testimonios de residentes en barrios cercanos ,donde operar√° el prost√≠bulo de mu√Īecas robots de Kimky S Dolls, apoyan la medida de la organizaci√≥n religiosa, sin ocultar el esc√°ndalo que para ellos significa la instalaci√≥n de este centro.

“Aqu√≠ hay escuelas y vecindarios. Tener algo as√≠ aqu√≠ es simplemente asqueroso”, declar√≥ Una due√Īa de casa, identificada como Andrea Paul.

Sin embargo, la carta de la empresa viene en permisos del estado para operar. Así lo reafirmaron autoridades de Houston: “No está clasificado como un negocio de orientación sexual porque no cumple con la definición, lo que significa que solo debe requerir un permiso de ocupación para operar.

Lo anterior no ha ca√≠do en gracia a los activistas religiosos, que siguen en franca recolecci√≥n de firmas para intentar detener el burdel de las mu√Īecas robots, que ya est√° despertando curiosidad a nivel mundial, debido a su oposici√≥n en territorio estadounidense.

No es el √ļnico pa√≠s donde se han presentado quejas. En Canad√°, donde opera la matriz de la empresa precursora de estos prost√≠bulos, la comunidad de ciudades como Toronto, tambi√©n libran su propia lucha en rechazo a estos negocios.

‚ÄúAl principio pens√© que era una broma‚ÄĚ, asegur√≥ a TorontoSun, Carla Amodio, residente en el lugar, luego de los carteles colocados hasta en √°rboles para anunciar un burdel rob√≥tico sexual.

“Estaba asqueado por ellos y entonces, los quit√©. Tenemos una p√°gina de Facebook compartida en nuestro vecindario y todos quedaron consternados por esto “, asegura la mujer, quien lidera la iniciativa en esa localidad canadiense, en rechazo a este prost√≠bulo.

Toronto Sun
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