VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó al Gran Palacio del Pueblo de Pekín para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, en el marco de su visita de Estado a China. Durante su llegada, fue recibido con honores por Xi, y ambos líderes llevaron a cabo una serie de actividades protocolares. La agenda de Trump incluye reuniones con Xi, una cena de Estado y discusiones sobre la tregua comercial acordada en octubre. Además, Trump busca abrir mercados chinos a empresas estadounidenses. La delegación también incluye ejecutivos de alto nivel y se discutirán temas como el conflicto en Irán y Taiwán.

El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, llegó este jueves al Gran Palacio del Pueblo de Pekín, donde sostendrá una reunión con su homólogo chino, Xi Jinping, en la jornada central de su visita de Estado a China.

Trump, que aterrizó el miércoles por la noche en la capital china, fue recibido con honores por Xi, tras lo cual ambos escucharon los himnos de sus países y pasaron revista a las tropas en la entrada del Palacio, situado en la plaza de Tiananmén.

Los puntos clave de la agenda de Trump con Xi

Trump aterrizó anoche en la capital china, donde lo recibió el vicepresidente chino, Han Zheng, junto al embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng, y el viceministro chino de Exteriores, Ma Zhaoxu, antes de desplazarse al hotel Four Seasons, en las inmediaciones de la Embajada estadounidense.

La visita, la segunda de Trump a China tras la realizada en 2017 durante su primer mandato, incluye este jueves reuniones con Xi, una cena de Estado y una serie de actos protocolarios en una agenda que se prolongará hasta el viernes.

El viaje llega tras la tregua comercial pactada por ambos líderes en octubre pasado en Busan, que calmó las tensiones arancelarias y alivió algunas restricciones chinas sobre tierras raras, pero que dejó otros frentes sin resolver, como los controles estadounidenses a chips avanzados, el acceso al mercado chino o las compras de productos agrícolas de Estados Unidos.

Una delegación con ejecutivos de alto nivel

Antes de la llegada de Trump a Pekín, las delegaciones encabezadas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, concluyeron este miércoles en Seúl unas negociaciones económicas y comerciales que la agencia estatal china Xinhua calificó de “constructivas”.

Este martes, Trump dijo desde el Air Force One que pedirá a Xi “abrir” China a las empresas estadounidenses.

La delegación incluye a altos ejecutivos como Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; Jensen Huang, de Nvidia, que se sumó a última hora en la escala del Air Force One en Alaska, y responsables de Boeing, BlackRock, Visa, Mastercard, Meta o Goldman Sachs.

Un papel más activo frente a Irán

La guerra en Irán también figura entre los asuntos de fondo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó durante el vuelo hacia China que Washington espera convencer a Pekín para que desempeñe un papel más activo ante Teherán, al considerar que el bloqueo de Ormuz afecta directamente a los intereses energéticos y comerciales chinos.

Aproximadamente el 45% de las importaciones chinas de gas y petróleo pasan por Ormuz.

China ha condenado reiteradamente los ataques de EEUU e Israel contra Irán. No obstante, también ha subrayado la necesidad de “respetar la soberanía” de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos lazos políticos, comerciales y energéticos y que han sido objetivo de represalias iraníes.

Taiwán será otro punto destacado en la agenda de los mandatarios: horas antes de la llegada de Trump, Pekín instó a Washington a “manejar con prudencia” la cuestión y a “detener” el envío de armamento a la isla, después de que el mandatario estadounidense adelantara que tratará con Xi la venta de armas a Taipéi.