Paris Jackson reveló uno de los episodios más complejos que ha atravesado con su salud mental. La hija de Michael Jackson contó que recibió nueve sesiones de terapia electroconvulsiva (ECT), conocida también como electroshock, durante tres semanas, luego de atravesar un episodio de depresión en el que, según relató, estuvo cerca de intentar suicidarse.
La cantante de 28 años abordó su experiencia durante una entrevista con Jay Shetty en el podcast On Purpose, donde explicó que llegó a este procedimiento después de probar diferentes alternativas para tratar su depresión.
Jackson recordó que antes de comenzar, su psiquiatra le explicó que la ECT actual difiere de los procedimientos que se practicaban décadas atrás.
“Ya no es tan bárbaro como antes. Usan anestesia general. Te dejan inconsciente cuando te aplican la descarga. Tengo muchos piercings de metal, así que tuve que reemplazar todos los de la cara con pendientes de plástico. Entras, te dan la bata de hospital, te duermen, te atan, te ponen un protector bucal y te electrocutan”, relató Paris Jackson en On Purpose.
La artista también aseguró que comenzó a percibir efectos positivos en su depresión. Sin embargo, el tratamiento tuvo consecuencias que todavía recuerda.
“La primera vez que desperté, sentí el dolor más agudo que jamás haya experimentado en la cabeza. Era como si me hubieran electrocutado”, contó.
A ello se sumaron problemas de memoria. “Definitivamente hubo días en los que no estaba en mis cabales. Mis amigos me visitaron y ni siquiera recuerdo haberlos visto, aunque tengo pruebas… No recuerdo las conversaciones”, agregó Jackson.
La experiencia incluso quedó plasmada en su carrera artística. La portada de su segundo álbum, Happiest Day of My Life, muestra a Paris frente a la cámara, mientras una mano sostiene su barbilla y ella utiliza un protector bucal, en una referencia al procedimiento.
¿Qué es la terapia electroconvulsiva que recibió Paris Jackson?
Pese a que habitualmente se la conoce como “terapia de electroshock”, actualmente la terapia electroconvulsiva corresponde a un procedimiento médico que se realiza bajo anestesia general.
De acuerdo con Mayo Clinic, durante la ECT pequeñas corrientes eléctricas pasan de forma controlada por el cerebro para provocar intencionalmente una convulsión breve. Los cambios que genera este proceso en la neuroquímica cerebral pueden mejorar rápidamente los síntomas de algunas enfermedades de salud mental, especialmente cuadros de depresión grave o resistentes a otros tratamientos.
La misma institución explica que gran parte del estigma en torno al procedimiento proviene de sus primeras versiones, cuando los pacientes recibían dosis más altas de electricidad y no contaban con anestesia. Actualmente, los equipos médicos utilizan anestesia general, relajantes musculares y monitoreo durante el procedimiento.
Sin embargo, la terapia puede provocar efectos secundarios. Mayo Clinic menciona confusión, dolores de cabeza y problemas de memoria, incluyendo dificultades para recordar acontecimientos ocurridos antes o durante el periodo de tratamiento. En la mayoría de las personas, estos problemas de memoria mejoran con el paso de los meses.
Los tratamientos que probó
Antes de llegar a la ECT, Jackson contó en On Purpose que había recurrido a medicamentos, terapia dialéctica conductual (DBT), desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR), cannabidiol (CBD) y había pasado por cinco instituciones.
También recibió inyecciones de lidocaína en nervios del cuello y se sometió a estimulación magnética transcraneal (TMS). Según relató, esta última alternativa tuvo cierto efecto sobre su trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), pero no consiguió aliviar su depresión.
Tras las nueve sesiones de ECT, Paris aseguró que percibió resultados, aunque no consideró sostenible mantener sesiones mensuales durante el resto de su vida. Por ello optó por combinar distintas herramientas para continuar su proceso.
Actualmente, Jackson trabaja con un especialista conductual para abordar su TOC, mantiene distintas prácticas enfocadas en su bienestar y, según contó en el podcast, lleva seis años sobria.