Durante este sábado está pactado que inicien las conversaciones entre el Chavismo y la oposición en Venezuela, con miras a iniciar una transición democrática que permita tener elecciones libres en un tiempo prudente.
Algo que hace ruido dentro del proceso, tutelado por EEUU, es que la principal opositora venezolana, María Corina Machado, ha quedado relegada de las negociaciones, al menos en un inicio.
Venezuela inicia proceso de transición democrática
Desde el sábado, las instancias de diálogo estarán dirigidas por Dinorah Figuera, como parte de la Asamblea General de 2015, y el actual jefe del mismo organismo: Jorge Rodríguez (hermano de la presidenta encargada Delcy Rodríguez).
A mediados de junio circularon informaciones en torno a que EEUU impidió que Machado llegara a su país, que afronta una situación crítica a raíz del doble terremoto del 24 de junio. La dirigenta reside temporalmente en Miami, a través de un permiso otorgado por la Secretaría de Estado.
Según expone Reuters, la situación no sería incómoda del todo para la política de 58 años, quien en el fondo estaría esperando el momento más adecuado para actuar.
“Machado tiene razón al distanciarse. Si las negociaciones resultan favorables y conducen a elecciones libres, se convertirá en la primera mujer presidenta de Venezuela”, detalló una fuente ligada con el tema en Washington.
“(Por otro lado) si fracasan, habrá demostrado su punto: que las negociaciones necesitan representantes con legitimidad, aceptados y con una imagen positiva por parte del público”, añadió.
Hasta ahora Machado se ha limitado a decir, en conjunto con el excandidato presidencial Edmundo González, que “no serán un obstáculo para lo que venga”.
Figuera, por su lado, tuvo una especie de guiño con aquel sector al reivindicar a González como ganador de las bulladas elecciones presidenciales de julio de 2024; comicios sumamente criticados por la comunidad internacional.
Estados Unidos, por su lado, se ha mostrado favorable a seguir de cerca los acontecimientos, aunque sus máximas autoridades dan a entender que esto será bastante largo.
Sin ir más lejos, esta semana Donald Trump aseguró desde la Casa Blanca que el país sudamericano “va avanzando”, aunque también reconoce que “falta mucho para que esté preparado para llevar a cabo un proceso democrático”.
Por su lado, el secretario de Estado, Marco Rubio, detalló que el país no ha dejado de lado a Machado, aunque deslizó que un hipotético regreso dependerá de los avances que tengan los diálogos entre Chavismo y oposición.
“Para que Venezuela logre la reconciliación que ese país necesita para avanzar en todos estos otros proyectos, es necesario que todos los sectores de la sociedad venezolana estén representados. Y, obviamente, María Corina representa un elemento importante de ello”, enfatizó.
Según Estados Unidos, la agenda de trabajo entre las partes contempla prioridades como la reconstrucción de las instituciones democráticas, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral (CNE), el restablecimiento de garantías para la participación política y la protección de las libertades civiles necesarias para un debate político abierto.
Los líderes opositores aseguraron en un comunicado que evaluarán ese proceso “con base en logros concretos y verificables”, entre ellos la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de todos los presos políticos, garantías reales para todos los actores sin exclusiones y el pleno respeto a la soberanía popular.
Por su parte, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, informó que el Gobierno pedirá el levantamiento de sanciones al país.