El profesor de izquierda radical Pedro Castillo y el economista de derecha Hernando de Soto lideran el escrutinio de los comicios del domingo en Perú, según un informe parcial de la oficina electoral (ONPE), sobre apenas el 16% de los votos.

Castillo consigue el 15,7% y De Soto el 14,4%, lo que confirmaría que es necesaria una segunda vuelta, el 6 de junio.

En tercer lugar figura el empresario ultraconservador Rafael López Aliaga con el 13,1%, seguido de Keiko Fujimori (derecha populista) con el 12,1%, según un segundo informe de la ONPE, cinco horas después del término de la votación.

“Hoy el pueblo peruano se acaba de quitar la venda de los ojos”
, dijo Castillo, un profesor y sindicalista de 51 años, en su natal Cajamarca (norte).

“Es evidente que el margen es estrecho”, declaró en Lima De Soto, de 79 años, el candidato con mayor fuste internacional de los 18 en competencia.

Los peruanos, que han tenido cuatro presidentes desde 2018, acudieron a las urnas a elegir un nuevo mandatario entre 18 candidatos,
sin ningún favorito, mientras la pandemia no da tregua al país.

“Nunca en la historia los porcentajes [conseguidos por los dos candidatos más votados] han sido tan bajos”, por lo que quienes pasen al balotaje “deben conquistar por lo menos el 70% restante”, dijo el analista Fernando Tuesta al Canal N.

El escrutinio oficial continuará hasta procesar el 100% de los votos y la última palabra sobre quienes van al balotaje la dará el Jurado Nacional de Elecciones (JNE),
lo que puede tardar casi un mes.

“Estaría resuelto todo, quiénes van a la segunda vuelta, la primera semana de mayo”, dijo este domingo el presidente del JNE, Jorge Luis Salas, citado por la agencia estatal Andina.

Salas recordó que, en los comicios de 2016, el JNE demoró 29 días en anunciar quienes avanzaban al balotaje y 33 días en los de 2011.

Además, Salas estimó que los 130 nuevos parlamentarios elegidos este domingo se conocerían “la última semana de mayo”. Los sondeos prevén que el nuevo Congreso estará tan atomizado con el saliente.

Líder de huelga

Castillo salió del anonimato en 2017 al dirigir a miles de colegas en una prolongada huelga nacional y no figuraba hasta hace unos días entre los candidatos con mayores opciones.

“Esperamos ser los que tengamos la oportunidad de competir en segunda vuelta”, expresó por su parte Keiko Fujimori, de 45 años
, quien se postuló a la presidencia por tercera vez.

“No está en juego un apellido, está en juego el modelo del país”, agregó la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).

La campaña estuvo marcada por la pandemia y por la apatía y hartazgo de los peruanos, al término de un quinquenio lleno de convulsiones, en un país sin partidos políticos fuertes donde el candidato importa más que la ideología.

Colas por oxígeno

En la polvorienta barriada limeña de Pamplona los vecinos votaban de mala gana este domingo, más preocupados por los contagios de coronavirus o la falta de trabajo y de ingresos, que por las elecciones.

Pero el voto en Perú es obligatorio y quienes no lo hicieron se exponen a multas.

“Tenemos miedo de contagiarnos, porque esta pandemia es terrible, pero igual tengo que votar” para evitar pagar multas, dijo a la AFP Nancy Retamozo, de 58 años, una vecina de Pamplona.

Perú acumula casi 55.000 muertos por covid-19 y 1,6 millones de casos.
Reflejo de la frágil situación sanitaria es que seis candidatos han contraído el coronavirus, tres de ellos en la última semana: George Forsyth, José Vega y Marco Arana.

Esta semana hubo 9.667 contagios de media al día, la cifra más alta en 13 meses de pandemia en Perú, y el sábado hubo un récord de 384 muertos, casi el doble que la cifra diaria de las últimas 10 semanas.

Mientras unos peruanos votaban, decenas de otros hacían fila afuera de locales de venta o donación de oxígeno en Lima
para conseguir una recarga para un familiar con covid-19, observaron periodistas de la AFP.

Un panorama complicado

El nuevo presidente debe asumir el 28 de julio, día en que Perú conmemora el bicentenario de su independencia, y tiene el reto de superar la emergencia sanitaria, la recesión económica y la crisis política en una nación de 33 millones de habitantes.

De los 10 presidentes que ha tenido Perú tras el fin del régimen militar, en 1980, siete fueron condenados, están salpicados por escándalos o tienen investigaciones de la Fiscalía en curso.

A los estragos causados por la pandemia y la recesión (el PIB cayó 11,12% en 2020) se suma la inestabilidad política del último quinquenio, que alcanzó su clímax en noviembre cuando Perú tuvo tres presidentes en cinco días, con protestas que dejaron dos muertos y un centenar de heridos.